Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

Crítica de serie: Black Sails

April 15th, 2017

Black Sails es una serie de piratas, precuela de la Isla del Tesoro. Pero no es solo una serie de abordajes, de patas de palo, de veinte cañones por banda… tiene sin duda todo eso, pero Black Sails va más allá de contar una historia de espada y aventura. Muchos la consideran lenta, pausada, limitada… especialmente al principio es lógico, porque Black Sails no es Piratas del Caribe. Es una historia dura, complicada, con unos personajes que evolucionan entre decisiones difíciles. Es una historia que no va de piratas, sino de cambio, de lucha, de un mundo amenazado, del peso del poder, de la lealtad, etc. Es, por tanto, una historia atemporal, oscura y poderosa. Sin duda, es una historia que vale mucho la pena dedicarle el tiempo que lleva porque más allá de los combates navales y las luchas de espada y mosquete, de las frases memorables y los momentos gloriosos, es una historia de una increíble vigencia en muchos sentidos.

Es por ello que, sociológicamente, es una historia con un discurso muy poderoso e interesante de analizar. Porque, ante todo, Black Sails es una historia que articula su discurso en torno al cambio, la libertad, la revolución… entre lo nuevo y lo viejo. Y la lucha para traer ese cambio. Puede no parecerlo en la primera temporada, quizás tampoco en la segunda, pero a medida que se suceden los capítulos van tejiéndose un discurso muy bien llevado en torno al peso del poder, las herramientas del cambio, lo correcto y lo incorrecto, la lucha, el compromiso, la lealtad, etc.

El origen y los límites de la globalización

April 8th, 2017

Como dice el estribillo de la canción infantil de Disney: “es un mundo pequeño después de todo”. Y es innegable que lo es, un mundo donde todo lo que ocurre inmediatamente se sabe en el otro lado del planeta, donde los riesgos nos afectan a todos, donde la cultura americana se escucha en los altavoces de las radios de la India, etc. Sin duda, vivimos en un mundo globalizado.

Pero si volvemos la mirada atrás, es fácil ver que el mundo no siempre ha sido así. Durante la edad media las noticias tardaban días, meses o incluso años en ir de un lado a otro, las fronteras fueron mucho más fuertes y dividían más a la gente durante la época colonial del siglo XVIII, etc. Venimos de un mundo fragmentado, que lentamente se ha ido reuniendo en torno a sus actuales centros.

Libertad de expresión y la ofensa

April 1st, 2017

OfensaYa he escrito muchas veces sobre el hecho de que la libertad de expresión es un absoluto: o existe o no existe. No hay medias tintas. Tan pronto se dice “esto no se puede decir”, por razonable o pequeño que sea eso, la libertad de expresión muere y la censura toma el control. El problema es que el discurso de lo políticamente correcto se ha convertido en una camisa de fuerza que bloquea lo que se puede decir en una conversación normal, y ahora es incluso motivo para ser perseguido judicialmente como se ha visto en el caso de los titiriteros, o actualmente con la sentencia a Cassandra Vera. La ofensa, el sentirse agredido por lo que otra persona dice, se ha convertido en un arma. Así que, como hemos llegado a los tribunales, echemos un vistazo a la legislación más importante de todas en España: la Constitución.

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