Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

The Red Strings Club

August 3rd, 2020
The Red Strings Club nos introduce en un mundo noire y cyberpunk donde decidir cuestiones morales y sociales.
The Red Strings Club nos introduce en un mundo noire y cyberpunk donde decidir cuestiones morales y sociales.

Sin duda, The Red Strings Club no es un videojuego al uso y, en muchos sentidos, como juego se lo podría considerar pobre. Primero, por su escasa duración, que hace que parezca más el prólogo al juego principal que un producto completo. Segundo, porque buena parte de la jugabilidad se basa en la toma de unas decisiones que, sin embargo, en buena medida el juego no explora a posteriori pues sus consecuencias se sentirían tras el final del mismo. Y porque los tres tipos de minijuegos en los que basa su jugabilidad son desiguales y no demasiado ricos, siendo sin duda el mejor el de hacer bebidas con lo que ello implica.

Pero eso todo, que en buena medida lo convierte en un juego mediocre, no deja de hacer de él una experiencia interesante, por una razón central: nos obliga a pensar sobre el mundo en el que vivimos.

A lo largo de las pocas horas que dura el juego (unas 3 o 4 fácilmente en una primera partida), se van produciendo distintas decisiones, debates y discusiones sobre diversos aspectos sociales que son muy interesantes. Y, al plantearse los personajes qué decisiones tomar, nos obligan a los jugadores a enfrentarnos a esas mismas preguntas para ser los que decidamos. Discusiones y decisiones sobre la libertad, el individuo, los sentimientos, la felicidad… son temas que el juego trata y que nos obliga a afrontar para que nosotros tomemos nuestras propias decisiones, aún cuando luego a menudo el juego fracase a la hora de mostrar las consecuencias de esas decisiones.

El minijuego de la preparación de bebidas es probablemente el más interesante del Red Strings Club.
El minijuego de la preparación de bebidas es probablemente el más interesante del Red Strings Club.

Uno de los ejes centrales es el que enfrenta a la libertad individual con el bien colectivo. Es un debate clásico en política, donde elementos como la libertad son habitualmente enfrentados a la seguridad como piezas cuyo desarrollo implica la debilidad de la otra: así, a más seguridad queremos para una sociedad hay que crear mecanismos que nos permitan controlar los comportamientos de los ciudadanos, generando entornos de menor libertad, como aparece en Minority Report por ejemplo.

Este es un debate muy presente en el juego desde muy distinas ópticas, enlazando cuestiones de privacidad con la forma de sentir o la esencia del ser humano. Porque el juego es de un ambiente de ciencia-ficción y desde el principio nos enfrenta a tomar decisiones sobre los sentimientos que la gente quiere tener o las capacidades. Y claro, con ello, enlaza el debate sobre la libertad individual con la de la esencia del individuo: si cambiamos el modo en que sentimos y pensamos, ¿somos mejores versiones de nosotros mismos o acaso somos personas diferentes? Y si nos implantamos limitaciones a la tristeza, por ejemplo, ¿seguimos siendo libres después?

Y aquí enlaza con la cuestión social de nuevo porque la gestión de las emociones de la población es algo central en el mundo que vivimos. Entre muchas otras causas estructurales y sociales, las actuales mobilizaciones del movimiento Black Lifes Matter se basa en la sensación y emoción de frustración, opresión, futilidad e injusticia que inicia el asesinato de George Floyd. Y la mayor parte de las campañas electorales o el marketing se basa en asociar emociones como la esperanza o el bienestar a candidatos y productos.

Y precisamente esta es una de las mecánicas que tenemos que usar en el juego, cuando nos toca mezclar cócteles que condicionan las emociones del que los beben, de modo que podamos obtener la información que queremos de ello (sin duda, estas son las secuencias en las que más interés y brillo tiene el juego, junto a las conversaciones con Akara). No se nos ofrece la posibilidad de no interferir en las emociones de la gente, al contrario, como diseñadores de publicidad nuestro papel es hacerlo eficazmente… y despues, una discusion/conversacion nos permite reflexionar sobre lo que ha pasado, las consecuencias y lo que ello implica.

Los debates y decisiones que se dan en el bar de The Red Strings Club son, sin duda, los mejores momentos y con los que más reflexionar.
Los debates y decisiones que se dan en el bar de The Red Strings Club son, sin duda, los mejores momentos y con los que más reflexionar.

The Red Strings Club mezcla todo ello, como en su coctelera, dentro de una narrativa que se centra en el cambio social. No es tan profundo como podría en cuanto a los procesos de cambio social en si, desde movimientos sociales a oposiciones o luchas, pero si que es interesante cuando nos plantea las preguntas relativas a qué consideraríamos un mundo mejor. ¿Es el sufrimiento útil o necesario? ¿O acaso lo podríamos eliminar sin prescindir de nuestra humanidad?

Por todo ello, no se puede decir que The Red Strings Club sea un gran juego, porque no lo es. Y, sin embargo, es una experiencia que vale la pena vivir y que nos puede permitir pensar, reflexionar y sacar nuestras propias respuestas sobre el mundo en el que realmente vivimos. Y eso, a menudo, es algo más difícil y escaso, y por tanto valioso, que un gran juego.

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de The Red Strings Club?

El revisionismo histórico

June 24th, 2020
El revisionismo histórico muestra que el pasado es parte activa del presente.
El revisionismo histórico muestra que el pasado es presente.

La historia es un elemento vivo de nuestro presente. De hecho, muchos de los dichos comunes la incluyen de un modo u otro: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, “la historia la escriben los vencedores”, etc. Esto implica una cuestión central de la misma: que cuando miramos hacia atrás no lo hacemos de modo objetivo.

La razón de esto es que precisamente porque es en el presente cuando miramos hacia atrás, lo hacemos con una mirada condicionada por los prejuicios y nociones del presente, que busca en el pasado respuestas, ejemplos y casos que nos sean útiles ahora. Por ello, el revisionismo histórico es inevitable, es algo que no es ni de lejos nuevo y nos va a acompañar probablemente durante mucho tiempo.

La imagen de la guerra en los videojuegos

June 16th, 2020
La guerra ha centrado la atención del arte y la cultura desde la antigüedad
La guerra ha centrado la atención del arte y la cultura desde la antigüedad

Desde tiempos inmemoriales, la guerra es algo a lo que los humanos nos hemos dedicado con ahínco, habilidad e ingenio. Y como corresponde a estas situaciones tan extremas para el futuro de todos los colectivos involucrados, ha capturado la imaginación de la gente desde el principio de los tiempos, como muestran historias como la Ilíada.

Pero cuando avanzamos en el tiempo y llegamos al siglo XX, nos encontramos con que es el siglo en el que más gente ha muerto debido a la guerra. Y, consecuentemente, la opinión pública ha ido cambiando su forma de entenderla y racionalizar sobre ella. El resultado es que surgieron numerosas narrativas sociales al respecto, contraponiendo dos discursos principales: por un lado la perspectiva que describe la guerra como algo heroico e importante como se hacía antiguamente (con ejemplos como Top Gun) y la perspectiva contrapuesta donde se describe la guerra como algo brutal y terrible y se busca una denuncia al respecto (como en las películas de la guerra de Vietnam, como Apocalypse Now). Incluso surgieron las narrativas centradas en los civiles capturados en la guerra, como ocurre en la novela de H. G. Wells La Guerra de los Mundos.

Racismo y poder en Estados Unidos

June 2nd, 2020
En plena pandemia del COVID, el racismo se ha convertido en una noticia aún más acuciante.

Parece increíble que tengamos que hablar de esto en este momento. Racismo, en el país más afectado por el coronavirus. Un país que ha tenido una de las peores respuestas y planificaciones al respecto, que acumula más muertos por la enfermedad que durante toda la Guerra de Vietnam, que tiene un presidente que prefiere no hacer nada o recomendar cosas absurdas a realmente planificar y tratar de solucionar un problema tremendo. Y, sin embargo, pese a todo ello, desde hace unos días, la noticia es el racismo.

El 25 de mayo de 2020, George Floyd fue asesinado en Minneapolis. El asesino, un policía blanco, mantuvo su rodilla sobre su cuello con la colaboración de otros compañeros, durante nueve minutos, aunque Floyd señalaba que no podía respirar y ya estaba totalmente reducido. El “crimen terrible” por el que Floyd perdió la vida es que, supuestamente, compró un paquete de cigarrillos con un billete de 20 $ falso. La policía, cuyo lema en Estados Unidos es “servir y proteger”, mató a un hombre negro que estaba cooperando y estaba inmovilizado, sin que hubiera ninguna razón para ello. Y las calles de Estados Unidos estallaron a medida que se extendieron las protestas y escalaban en fuerza y violencia, pese a la pandemia presente. Sus últimas palabras, tal y como salen reflejadas en el video de su asesinato, son “no puedo respirar”, que actualmente se han vuelto uno de los lemas de las protestas, junto con el slogan “las vidas negras importan”.

La Guerra de los Mundos y la importancia del contexto

May 23rd, 2020
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.

Publicada originalmente en 1898, esta novela de H. G. Wells pronto se convirtió en un clásico de un género que estaba siendo inventado por aquella época, con obras como Frankenstein de Mary Shelley. La ciencia ficción estaba naciendo, y dando de la mano dos conceptos que creaban nuevos tipos de historias: la ciencia y la ficción.

Así, la buena ciencia ficción se basa en introducir una serie de premisas de ficción en el interior de una visión científica del mundo. Con eso no se refiere a que toda novela de ciencia ficción se base en desarrollos científicos, Neuromante por ejemplo no trata de ese tema, sino que se basa en una comprensión del mundo tal y como es en el momento en que se escribe. Y esta pieza es clave, La Guerra de los Mundos se escribe a finales del siglo XIX. Aviso, ya de antemano, que voy a hacer algunos spoilers de la novela a la hora de analizarla aquí, entiendo que habéis tenido más de un siglo para leerla, pero si no queréis spoilers no sigáis leyendo.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

Riqueza, impuestos y desigualdad: neoliberalismo a examen

April 29th, 2020
Impuestos, explotación y riqueza de los ricos.
Los impuestos y la relación con el bienestar social.

Hacía tiempo que no me encontraba de cara con el argumento neoliberal clásico, pero hoy lo he hecho porque Diego Davila dejó un interesante comentario al respecto en la página de facebook. Allí ya le respondí en versión abreviada, pero la verdad es que es un tema que merece un post completo para analizar el discurso, sus errores y aciertos. Lo que muestra y lo que oculta, y la tergiversación clave de lo que son los impuestos y la igualdad social. Entonces vamos a comenzar por reproducir su comentario, en respuesta a este link, porque así tenemos una base sobre la que partir.

A menos impuestos. más empresas y mas ricos, a mas empresas y mas ricos, mas puestos de trabajo, mas trabajo mas dinero, mas dinero mas bienestar social.

La necesidad de formación permanente

February 25th, 2020
Los ciclos de actividad económica requieren una formación continua.
La economía cambia a toda velocidad, demandando formación continua.

El mundo avanza a una velocidad apabullante. Durante milenios, la economía se basaba en lo que hoy en día llamamos el sector primario: agricultura, ganadería, pesca… A partir del Renacimiento y, sobre todo, desde la Revolución Industrial el sector primario dejó de ser el centro para ser suplantado por el sector secundario: la industria. Para mediados del siglo XX ya dominaba el terciario (servicios) y para finales de ese siglo ya estábamos transitando hacia el cuarto (la información) como anunció Castells. El primer sector dominó durante milenios, el segundo principalmente siglo y poco, el tercero unas pocas décadas… el mundo cambia a toda velocidad.

Y es aquí donde entra la necesidad de formación permanente. En buena parte del siglo XX se impuso la idea de que había que formarse, que podíamos estudiar una carrera y luego viviríamos bien. Sobre esto se articuló la promesa de que si estudiábamos viviríamos mejor que nuestros padres, que estudiar era una sólida inversión de futuro. Cuando terminases la carrera tendrías un título y una formacion lista para una vida de trabajo estable y bien remunerado.

Las tres principales fuentes de cambio social

January 17th, 2020
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, es inevitable ver que el mundo ha cambiado mucho. Solo contando el breve tiempo en que hemos estado en la Tierra como homo sapiens sapiens, nuestro modo de funcionar, vivir, sentir, trabajar, hacer, competir, colaborar, crear… todo, ha cambiado dramáticamente un montón de veces. Las sociedades resultantes de la combinación de todas esas cosas se vuelven irreconocibles a si mismas según pasa el tiempo y cambian sus valores, sus instituciones, sus ambiciones. Ese es el resultado del cambio social.

Vivimos hoy en día en un mundo de cambio social acelerado, donde proceso se da cada vez con más frecuencia, en intervalos más y más cortos. Si la vida de un campesino medieval probablemente fuera muy similar a la de su padre y abuelo, nosotros podemos notar cambios dramáticos en la nuestra simplemente mirando 10 años hacia el pasado. Para ello, el cambio se genera históricamente (de un modo breve y simplificado) por tres vías distintas.

Tribulaciones de la Clase Ociosa

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