Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

La Unidad

August 26th, 2020
La Unidad aborda mucha de las complejidades de un fenómeno como el terrorismo.
La Unidad aborda mucha de las complejidades de un fenómeno como el terrorismo.

Las series españolas han ido ganando calidad en todos los sentidos con el paso de los años. La Unidad se une a esta colección de series recomendables no solo por su buena factura sino porque nos invitan a reflexionar sobre temas relevantes del mundo en el que vivimos. En este caso, lo hace narrando una historia ficticia sobre la unidad de contraterrorismo de la policía española, que es una unidad muy real y con bastante buena reputación (no en vano España tiene una larga, aunque trágica, historia de lucha contra el terrorismo).

Como entretenimiento, sin duda La Unidad es recomendable. Hace un muy buen trabajo de recrear el aspecto de la profesión y darle a la vez un cierto toque humano detrás, sostenido sobre unas interpretaciones sólidas y una buena dirección. Quizás el constante uso de un filtro algo apagado la hace algo cansina a nivel estético, pero nada grave en una serie que en general resulta bastante redonda.

Pero lo más interesante es desde la perspectiva social. Primero, la cuestión de la escala. El terrorismo se ha vuelto un riesgo global, del mismo modo que el cambio climático o la pandemia actual, y eso es algo que retrata muy bien la serie. Porque el mundo ha pasado de un entorno como el de ETA, donde la importancia de la frontera era para saltarlas y estar a salvo de la persecución, a un entorno donde las redes terroristas son globales y articulan intereses y grupos muy diversos en muchos sitios.

Y eso es algo que queda muy claro desde el comienzo de la Unidad, con una operación en colaboración con la policía francesa y la marroquí, y que luego a lo largo de la serie se va ampliando a medida que la escala crece. Esas complejidad de estructuras dispares es una de las piezas claves del terrorismo, donde pequeñas células extremistas en las calles francesas pueden estar mobilizadas y animadas por vídeos hechos desde Siria por soldados cuyas esposas son captadas y movidas por redes que las sacan de España. Y eso es solo una de las muchas facetas que se ven en la serie, de cómo el problema es global y afecta mucho más allá de las fronteras de un Estado concreto, como tradicionalmente ocurría en casos como ETA o el IRA.

Y en relación con la escala, está también la naturaleza multifacetada del mismo. El terrorismo islámico (en este caso) no tiene una única dimensión, sino muchas diferentes. Desde el fanático dispuesto a ver a su compañero morir con un chaleco explosivo al que solo está en esto por dinero y para vivir bien.

La Unidad retrata el problema del terrorismo desde múltiples ángulos, mostrando con ello su complejidad.
La Unidad retrata el problema del terrorismo desde múltiples ángulos, mostrando con ello su complejidad.

Y no solo tiene dimensiones distintas en lo personal, sino también en lo estructural. Así, la Unidad muesta cómo el terrorismo viene unido a otros muchos elementos del mundo criminal, como el tráfico de drogas, las guerrillas insurgentes, la trata de mujeres… y eso porque no incluyen elementos como la entrada en gobiernos de Estados frágiles o fallidos, o el descenso a la guerra civil de algunas regiones de Oriente Medio y el consiguiente impacto político.

Quizás se ve poco en la serie, pero se dejan caer algunas piezas también muy relevantes, como el aspecto de la comunicación. El terrorismo islámico no vive en el siglo XVII, al contrario, sabe usar muy bien las tecnologías modernas. Desde chats en la deep web a videos accesibles de modo más fácil para difundir el mensaje, a redes de captación de menores en redes sociales. Y, al mismo tiempo, manteniendo activas las viejas redes en torno a ciertas mezquitas o basadas en lazos familiares o de confianza anteriores.

Y, junto a esto, el papel del terror. El terrorismo no busca una victoria por aniquilar al enemigo, sino por sembrar el terror y quitarle la voluntad de luchar. Y las víctimas de ese terror, como muestra La Unidad, no son solo los civiles y enemigos, sino que a menudo son sus propias comunidades las que más sufren ese miedo y esa presión. El terrorismo, como ocurría en el caso de ETA, se nutre de una población entre la que desaparecer, una población dispuesta a ayudar bien por compartir la ideología o por miedo a las represalias. En el caso de ETA, mucho más localizado geográficamente, se nutría del apoyo de la kale borroka y otros conjuntos poblacionales similares con los que compartía valores, actitudes, idioma, etc.

El problema, en este sentido, del mundo musulmán es que es muy diverso, con muchas nacionalidades, culturas y formas de entender tanto el Corán como la identidad musulmana, a las cuales añadir las de los nacidos en occidente en segunda o tercera generación; en este entorno, es a menudo el miedo y el terror el que puedes usar para garantizar su colaboración, ya que no puedes confiar en los valores y lazos compartidos porque pueden fallar en el momento más inoportuno.

Quizás, en este sentido, hubiese estado bien que explorasen los condicionantes sociales y estructurales (como la pobreza, el racismo, la exclusión de otras vías de triunfo social…) a la hora de generar ese extremismo y ese radicalismo en ciertas poblaciones. Esperemos verlo en futuras temporadas.

Todo ello, y mucho más, se va filtrando a lo largo de los seis capítulos de La Unidad para dar pie a un retrato que, si bien puede no ser totalmente fidedigno de la actividad policial en este ámbito, si es lo suficientemente acertado como para poner sobre la mesa todos estos debates y cuestiones. Porque aunque con la pandemia estemos todos pendientes de los riesgos sanitarios y económicos fruto de la crisis subsiguiente, el terrorismo sigue siendo uno de los mayores riesgos globales y no se ha ido porque ahora se haya dejado de hablar de él.

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de La Unidad y de la situación actual del terrorismo en el mundo?

The Red Strings Club

August 3rd, 2020
The Red Strings Club nos introduce en un mundo noire y cyberpunk donde decidir cuestiones morales y sociales.
The Red Strings Club nos introduce en un mundo noire y cyberpunk donde decidir cuestiones morales y sociales.

Sin duda, The Red Strings Club no es un videojuego al uso y, en muchos sentidos, como juego se lo podría considerar pobre. Primero, por su escasa duración, que hace que parezca más el prólogo al juego principal que un producto completo. Segundo, porque buena parte de la jugabilidad se basa en la toma de unas decisiones que, sin embargo, en buena medida el juego no explora a posteriori pues sus consecuencias se sentirían tras el final del mismo. Y porque los tres tipos de minijuegos en los que basa su jugabilidad son desiguales y no demasiado ricos, siendo sin duda el mejor el de hacer bebidas con lo que ello implica.

Pero eso todo, que en buena medida lo convierte en un juego mediocre, no deja de hacer de él una experiencia interesante, por una razón central: nos obliga a pensar sobre el mundo en el que vivimos.

El revisionismo histórico

June 24th, 2020
El revisionismo histórico muestra que el pasado es parte activa del presente.
El revisionismo histórico muestra que el pasado es presente.

La historia es un elemento vivo de nuestro presente. De hecho, muchos de los dichos comunes la incluyen de un modo u otro: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, “la historia la escriben los vencedores”, etc. Esto implica una cuestión central de la misma: que cuando miramos hacia atrás no lo hacemos de modo objetivo.

La razón de esto es que precisamente porque es en el presente cuando miramos hacia atrás, lo hacemos con una mirada condicionada por los prejuicios y nociones del presente, que busca en el pasado respuestas, ejemplos y casos que nos sean útiles ahora. Por ello, el revisionismo histórico es inevitable, es algo que no es ni de lejos nuevo y nos va a acompañar probablemente durante mucho tiempo.

La imagen de la guerra en los videojuegos

June 16th, 2020
La guerra ha centrado la atención del arte y la cultura desde la antigüedad
La guerra ha centrado la atención del arte y la cultura desde la antigüedad

Desde tiempos inmemoriales, la guerra es algo a lo que los humanos nos hemos dedicado con ahínco, habilidad e ingenio. Y como corresponde a estas situaciones tan extremas para el futuro de todos los colectivos involucrados, ha capturado la imaginación de la gente desde el principio de los tiempos, como muestran historias como la Ilíada.

Pero cuando avanzamos en el tiempo y llegamos al siglo XX, nos encontramos con que es el siglo en el que más gente ha muerto debido a la guerra. Y, consecuentemente, la opinión pública ha ido cambiando su forma de entenderla y racionalizar sobre ella. El resultado es que surgieron numerosas narrativas sociales al respecto, contraponiendo dos discursos principales: por un lado la perspectiva que describe la guerra como algo heroico e importante como se hacía antiguamente (con ejemplos como Top Gun) y la perspectiva contrapuesta donde se describe la guerra como algo brutal y terrible y se busca una denuncia al respecto (como en las películas de la guerra de Vietnam, como Apocalypse Now). Incluso surgieron las narrativas centradas en los civiles capturados en la guerra, como ocurre en la novela de H. G. Wells La Guerra de los Mundos.

Racismo y poder en Estados Unidos

June 2nd, 2020
En plena pandemia del COVID, el racismo se ha convertido en una noticia aún más acuciante.

Parece increíble que tengamos que hablar de esto en este momento. Racismo, en el país más afectado por el coronavirus. Un país que ha tenido una de las peores respuestas y planificaciones al respecto, que acumula más muertos por la enfermedad que durante toda la Guerra de Vietnam, que tiene un presidente que prefiere no hacer nada o recomendar cosas absurdas a realmente planificar y tratar de solucionar un problema tremendo. Y, sin embargo, pese a todo ello, desde hace unos días, la noticia es el racismo.

El 25 de mayo de 2020, George Floyd fue asesinado en Minneapolis. El asesino, un policía blanco, mantuvo su rodilla sobre su cuello con la colaboración de otros compañeros, durante nueve minutos, aunque Floyd señalaba que no podía respirar y ya estaba totalmente reducido. El “crimen terrible” por el que Floyd perdió la vida es que, supuestamente, compró un paquete de cigarrillos con un billete de 20 $ falso. La policía, cuyo lema en Estados Unidos es “servir y proteger”, mató a un hombre negro que estaba cooperando y estaba inmovilizado, sin que hubiera ninguna razón para ello. Y las calles de Estados Unidos estallaron a medida que se extendieron las protestas y escalaban en fuerza y violencia, pese a la pandemia presente. Sus últimas palabras, tal y como salen reflejadas en el video de su asesinato, son “no puedo respirar”, que actualmente se han vuelto uno de los lemas de las protestas, junto con el slogan “las vidas negras importan”.

La Guerra de los Mundos y la importancia del contexto

May 23rd, 2020
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.

Publicada originalmente en 1898, esta novela de H. G. Wells pronto se convirtió en un clásico de un género que estaba siendo inventado por aquella época, con obras como Frankenstein de Mary Shelley. La ciencia ficción estaba naciendo, y dando de la mano dos conceptos que creaban nuevos tipos de historias: la ciencia y la ficción.

Así, la buena ciencia ficción se basa en introducir una serie de premisas de ficción en el interior de una visión científica del mundo. Con eso no se refiere a que toda novela de ciencia ficción se base en desarrollos científicos, Neuromante por ejemplo no trata de ese tema, sino que se basa en una comprensión del mundo tal y como es en el momento en que se escribe. Y esta pieza es clave, La Guerra de los Mundos se escribe a finales del siglo XIX. Aviso, ya de antemano, que voy a hacer algunos spoilers de la novela a la hora de analizarla aquí, entiendo que habéis tenido más de un siglo para leerla, pero si no queréis spoilers no sigáis leyendo.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

Riqueza, impuestos y desigualdad: neoliberalismo a examen

April 29th, 2020
Impuestos, explotación y riqueza de los ricos.
Los impuestos y la relación con el bienestar social.

Hacía tiempo que no me encontraba de cara con el argumento neoliberal clásico, pero hoy lo he hecho porque Diego Davila dejó un interesante comentario al respecto en la página de facebook. Allí ya le respondí en versión abreviada, pero la verdad es que es un tema que merece un post completo para analizar el discurso, sus errores y aciertos. Lo que muestra y lo que oculta, y la tergiversación clave de lo que son los impuestos y la igualdad social. Entonces vamos a comenzar por reproducir su comentario, en respuesta a este link, porque así tenemos una base sobre la que partir.

A menos impuestos. más empresas y mas ricos, a mas empresas y mas ricos, mas puestos de trabajo, mas trabajo mas dinero, mas dinero mas bienestar social.

La necesidad de formación permanente

February 25th, 2020
Los ciclos de actividad económica requieren una formación continua.
La economía cambia a toda velocidad, demandando formación continua.

El mundo avanza a una velocidad apabullante. Durante milenios, la economía se basaba en lo que hoy en día llamamos el sector primario: agricultura, ganadería, pesca… A partir del Renacimiento y, sobre todo, desde la Revolución Industrial el sector primario dejó de ser el centro para ser suplantado por el sector secundario: la industria. Para mediados del siglo XX ya dominaba el terciario (servicios) y para finales de ese siglo ya estábamos transitando hacia el cuarto (la información) como anunció Castells. El primer sector dominó durante milenios, el segundo principalmente siglo y poco, el tercero unas pocas décadas… el mundo cambia a toda velocidad.

Y es aquí donde entra la necesidad de formación permanente. En buena parte del siglo XX se impuso la idea de que había que formarse, que podíamos estudiar una carrera y luego viviríamos bien. Sobre esto se articuló la promesa de que si estudiábamos viviríamos mejor que nuestros padres, que estudiar era una sólida inversión de futuro. Cuando terminases la carrera tendrías un título y una formacion lista para una vida de trabajo estable y bien remunerado.

Las tres principales fuentes de cambio social

January 17th, 2020
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, es inevitable ver que el mundo ha cambiado mucho. Solo contando el breve tiempo en que hemos estado en la Tierra como homo sapiens sapiens, nuestro modo de funcionar, vivir, sentir, trabajar, hacer, competir, colaborar, crear… todo, ha cambiado dramáticamente un montón de veces. Las sociedades resultantes de la combinación de todas esas cosas se vuelven irreconocibles a si mismas según pasa el tiempo y cambian sus valores, sus instituciones, sus ambiciones. Ese es el resultado del cambio social.

Vivimos hoy en día en un mundo de cambio social acelerado, donde proceso se da cada vez con más frecuencia, en intervalos más y más cortos. Si la vida de un campesino medieval probablemente fuera muy similar a la de su padre y abuelo, nosotros podemos notar cambios dramáticos en la nuestra simplemente mirando 10 años hacia el pasado. Para ello, el cambio se genera históricamente (de un modo breve y simplificado) por tres vías distintas.

Tribulaciones de la Clase Ociosa

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