Tribulaciones de la Clase Ociosa

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Derecho a la Huelga y Piquetes - Tribulaciones de la Clase Ociosa

Derecho a la Huelga y Piquetes

March 15th, 2013

La Constitución Española, en el artículo 28, defiende y define el derecho de los españoles a participar en la huelga. Es uno de los derechos sociales que más siglos de luchas y esfuerzos ha conseguido conquistar, mucha sangre, sudor y lágrimas se vertieron por él.

Pero, ¿qué es un derecho? El Estado reconoce tres formas principales de interacción de los individuos en la constitución: las libertades, que son innegables y permanentes a la persona por ser persona (como la libertad de expresión que te permite siempre hablar como quiera, o la libertad de credo que permite que toda persona escoja siempre su religión); en el extremo opuesto están los deberes, que son las obligaciones de la persona para con el Estado (el deber a pagar los impuestos, por ejemplo); en el medio se encuentran los derechos, que son cosas que el ciudadano puede querer o no hacer, según las situaciones y sus opiniones (como el derecho a la huelga, que nos ocupa aquí). Obviamente, estoy simplificando mucho los términos legales y seguro que la magistratura podría encontrar numerosos errores en esas breves definiciones, pero son operativas y para este post nos valdrán.

Ahora, ¿qué ocurre cuando alguien pone piquetes para forzar a sus compañeros a ir a una huelga? Lo primero que ocurre es que vulnera la libertad de sus compañeros (que se define como libertad de movimiento) de sus compañeros a la hora de entrar en la zona que les está vedada; vulnera también la libertad de expresión de los otros, que podrían no estar de acuerdo y desear mostrarlo a través de continuar trabajando; pero, sobretodo, vulnera el derecho a la huelga mismo, ya que contradice el principio básico de que se trata de un derecho, y no una obligación o deber.

Los piquetes, por supuesto, tienen su razón de ser: fuerzan a los que tienen miedo, a los esquiroles, a los que trabajarían de todas formas y restarían fuerzas a la protesta, a unirse a ella. En una sociedad iletrada como la del siglo XVIII, donde el imperio de la fuerza era mucho más marcado que ahora, o incluso en la del XIX y XX, los piquetes eran un mal necesario en muchos casos.

El problema es que, hoy en día, la sociedad ya no está iletrada, y el uso de la fuerza está más controlado. De modo que el uso de piquetes lo que hace es deslegitimar la protesta violando los derechos de parte de los afectados. Pero no sólo eso, sino que en una sociedad de medios de comunicación avanzados, estadísticas y demás, lo que permiten es la aparición del discurso de “en realidad, el seguimiento de la huelga no habría sido tan mayoritario, de no ser por los piquetes que obligaron a ello, de modo que no tanta gente la apoya”; los piquetes, así, se han vuelto contra ellos mismos, contra su objetivo declarado de incrementar la fuerza de las manifestaciones, convirtiéndose en un arma en manos de quien debería ser debilitado por ella.

El modo correcto de actuar, en una sociedad avanzada y democrática como la nuestra, es con la palabra. Si convences a todos los afectados de unirse a la huelga, entonces no hacen falta piquetes porque todos estarán manifestándose, y los pocos que sí que asistan sólo demostrarán la fuerza de todos los que no asisten porque así lo han decidido. Además, el uso de la palabra y el convencimiento crea una unión de voluntad de la gente, de la cual pueden salir muchos más proyectos, formas de protesta, y capacidad de movilización que si la mitad de los esfuerzos de parte del grupo se emplean en mantener controlado al otro medio. Finalmente, si convences a la gente, esta a su vez podrá tratar de convencer a otros, en lugar de protestar contra las medidas unilaterales de parte del grupo, produciéndose así un círculo virtuoso que permita expandir la protesta.

La alternativa, la imposición de la huelga por la fuerza, sólo es el equivalente a la carga policial, pero desde el otro lado.

Costán Sequeiros Bruna

Este es el comentario del antiguo blog:

post 137

Y tú, ¿qué opinas al respecto?

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