Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

El revisionismo histórico

June 24th, 2020
El revisionismo histórico muestra que el pasado es parte activa del presente.
El revisionismo histórico muestra que el pasado es presente.

La historia es un elemento vivo de nuestro presente. De hecho, muchos de los dichos comunes la incluyen de un modo u otro: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, “la historia la escriben los vencedores”, etc. Esto implica una cuestión central de la misma: que cuando miramos hacia atrás no lo hacemos de modo objetivo.

La razón de esto es que precisamente porque es en el presente cuando miramos hacia atrás, lo hacemos con una mirada condicionada por los prejuicios y nociones del presente, que busca en el pasado respuestas, ejemplos y casos que nos sean útiles ahora. Por ello, el revisionismo histórico es inevitable, es algo que no es ni de lejos nuevo y nos va a acompañar probablemente durante mucho tiempo.

Pongamos primero un ejemplo de revisionismo histórico que es, en principio, neutral hoy en día: la historia del Rey Arturo. En las versiones más antiguas de la leyenda, muchos de los elementos que hoy consideramos habituales no están presentes, y fueron introducidos en versiones posteriores de la misma. Por ejemplo, toda la trama de Lancelot y Ginebra no se introduce en la historia hasta que Chretien de Troyes lo introduce cuando en el siglo XIII está en auge el amor cortés. Reinventa, con ello, la historia de Arturo para introducir en ella las sensibilidades y preocupaciones que en sus tiempos plagan a su sociedad y, al hacerlo, cae dentro de lo que hoy consideraríamos revisionismo histórico. Y si sigues avanzando la historia de Arturo como en el video del link, otros elementos son añadidos posteriormente como la espada mágica Excalibur, el Santo Grial o muchos de los caballeros de la tabla redonda. Especialmente interesante es cómo, con la caída de prestigio del amor cortés y el ascenso de la visión de la infidelidad como algo malo, la propia historia de Lancelot es reconstruida para que no sea el caballero perfecto y sea castigado por enamorarse de Ginebra.

Arturo, Ginebra y Lancelot... un drama fruto del revisionismo histórico que todavía encandila en el presente
Arturo, Ginebra y Lancelot… un drama fruto del revisionismo histórico

Como se ve, por tanto, el revisionismo histórico no es nada nuevo, lleva con nosotros desde el principio de los tiempos y probablemente nos acompañe hasta el final. Porque uno podría pensar que, a mayor cantidad de pruebas, restos y evidencias, más improbable es caer en el revisionismo histórico. Al fin y al cabo, si quedan cronologías, diarios, pruebas, etc. sólidas de cómo fueron los momentos históricos, las figuras que en ellos aparecen serán más claras y más inequívocas. Pero esto tampoco es cierto. Basta con echar un vistazo a la cantidad de películas sobre Robin Hood que se hicieron en el siglo XX y cómo destacan y narran de distinta forma al personaje para ver que seguimos con la misma capacidad de reinventar las historias del pasado incluso cuando, como en el caso de Drácula, la historia original está perfectamente conservada y es accesible a cualquiera que quiera leerla.

Reconstruimos las ficciones del pasado para encajar con nuestros intereses y sensibilidades modernas. Para hacerlas más emocionantes, más trágicas, más “auténticas”, etc. Y si lo hacemos con la ficción, ¿por qué no hacerlo con la historia real?

Toda figura del pasado es objeto continuo de revisionismo histórico. Esto se debe a que todas ellas tienen personalidades complejas que encajaban en el tiempo y contexto en que vivieron, pero que normalmente son demasiado amplias como para transportarse por el tiempo. Es improbable que mucha gente sepa de los amores de adolescencia que pudo haber tenido Hitler, por ejemplo, aunque eso probablemente afectó a su personalidad y trayectoria vital; del mismo modo que no recordamos habitualmente cual era el esclavo favorito de Washington. Las figuras del pasado se narran en relación con los momentos clave de los que fueron parte, no en base a lo que fue el conjunto completo de sus vidas: Hitler y el nazismo, Washington y la guerra de independencia norteamericana. Y esos eventos se narran desde el punto de vista de los intereses del presente. ¿Consideramos el nazismo como algo malo? Entonces Hitler será narrado como un villano. ¿Y consideramos la libertad americana algo bueno? Entonces Washington será pintado como un héroe.

Pero la realidad es que en ambas figuras, como en todas las demás, hay la infinidad compleja de matices que toda persona va desarrollando a lo largo de toda una vida. Y son esos matices los que hacen que cada persona se pueda ver de diversos modos, según donde ponemos el énfasis.

Si en vez de fijarnos en la guerra de independencia nos fijamos en la esclavitud, la narración de Washington será la de un villano; y si nos fijamos en la trayectoria artística narraremos a Hitler como alguien normal frustrado por no poder ser un pintor. Así, cambiando el punto de vista desde el que mira nuestra cámara, cambia por completo el retrato de la persona que estamos mirando porque reinterpretamos su vida y sus hechos en base a un marco diferente.

El revisionismo histórico pone énfasis en dimensiones que la narrativa original había ignorado acerca de los personajes del pasado.
El revisionismo histórico pone énfasis en dimensiones que la narrativa original había ignorado.

El presente está siempre lleno de batallas por el pasado que hemos vivido y cómo lo narramos, porque la legitimidad de una sociedad a menudo se basa en la historia y la tradición. Cambiando su historia y tradición, cambiamos qué se considera válido, lo cual abre la puerta al campo de batalla continuo en torno al revisionismo histórico y la forma “correcta de contar lo que pasó”. Estados Unidos tiene hoy en día abierto ese frente, por ejemplo, con todo el movimiento de Black Lives Matter y la lucha por cambiar la narrativa de los generales del bando confederado a base de derribar sus estatuas o rebautizar las bases militares. Pero no es cosa solo norteamericana aunque ahora llene las pantallas. La lucha en España en torno a sacar los cadaveres de las cunetas o el uso y legitimidad de los símbolos franquistas sigue perfectamente abierto y es un campo de batalla sobre cómo narramos nuestro pasado y cómo lo recordamos.

El revisionismo histórico es, por tanto, parte natural de nuestra sociedad. Incluso los historiadores más profesionales con sus esfuerzos por lograr descripciones objetivas del pasado se encuentran con que a menudo sus trabajos son sesgados por ellos mismos o por aquellos que los leen, de modo que su objetividad se pierde rápidamente al llegar al debate público.

Y, aunque pueda parecer superficial, cosas como luchar sobre si una estatua se mantiene en la plaza central de un pueblo o no, es una cosa importante. Es una muestra de la lucha continua en torno a los símbolos del pasado y lo que ellos representan en el presente. Los símbolos nunca están muertos en una sociedad, sino que identifican ideas, colectivos, formas de vida, de modo que son extremadamente importantes. Cuando usamos el revisionismo histórico sobre ellos, lo que hacemos es narrar de modo diferente lo que esos símbolos significan, con la intención de cambiar el modo en que impactan en la sociedad presente. Véase por ejemplo la continua discusión sobre la bandera franquista usada por ciertos colectivos, frente a la bandera republicana usada por otros colectivos diferentes y, en el medio, la discusión sobre la bandera constitucional actual (que, en el fondo, es la búsqueda de un cierto compromiso entre las otras dos).

Muchos debates presentes importantes, por tanto, se basan en cómo entendemos el pasado y cómo lo narramos. El nacionalismo catalán por ejemplo, ha extendido en ciertos círculos la idea de que Cataluña lleva siglos oprimida por España, que es una ocupación, etc. cuando la realidad histórica es que Aragón se une a Castilla por matrimonio. Pero reabrir ese campo de batalla histórico es útil para construir la narrativa de que Cataluña merece “recuperar su independencia robada” lo cual tiene un impacto importante en el presente de la política catalana y el movimiento independentista, al margen de su acertada o errada descripción de los eventos históricos de los que habla.

Además, los símbolos no son neutrales en base al sitio donde se encuentran. Cuando antes hablábamos de la estatua en la plaza central del pueblo, lo que ahí tendríamos es un caso donde la figura ensalzada en esa estatua está en una posición de respeto, de reverencia, de importancia en el imaginario de ese pueblo. Igual que se les dan nombres de personas importantes que hicieron cosas relevantes a las calles y plazas, para recordarnos sus historias. Es algo en lo que incluso estamos dispuestos a gastar dinero porque creemos que es importante socialmente: y así, el aeropuerto de Madrid se renombró de Barajas a Adolfo Suárez.

La posición de honor y respeto de ciertas figuras es un reflejo del ideario de la sociedad. Ningún americano se sorprendería de ver una estatua de Washington encima de un caballo en una plaza pública, pero sin duda se sorprenderían de ver una de Hitler. Pero a la hora de escoger la posición central, ¿tomamos a Washington, o tomamos a Lincoln? Son dos presidentes, dos generales, ganaron las dos guerras más importantes de la historia norteamericana según su punto de vista… y significan cosas distintas.

El modo en que interpretamos a los personajes del pasado es la clave del revisionismo histórico.
El modo en que interpretamos a los personajes del pasado es la clave del revisionismo histórico.

La realidad es que el revisionismo histórico está continuamente trabajando en este tipo de dilemas. No se trata de olvidar el pasado, porque el pasado tiene lecciones importantes, pero si que es importante analizar y tener en cuenta el punto de vista desde el que miramos el pasado. Sacar a Franco del Valle de los Caídos es un acto de revisionismo histórico, pero también es un acto de justicia para aquellos que murieron obligados a construir ese valle, por ejemplo. Y dice mucho de nuestra sociedad el hecho de que se haya tardado tanto en mover ese cadáver y aún no se hayan desenterrado otros para moverlos a sitios más dignos. No se trata de destruir las cosas del pasado, sin duda, porque destruir el pasado no lo cambia, solo nos quita conocimiento; pero si que hay que hacer un trabajo por ajustar los lugares de prestigio y la interpretación que de ciertos pasajes del pasado se hacen y cómo encajan en el presente. Probablemente no haya que derribar las estatuas de figuras del pasado que podamos considerar negativas hoy en día, pero sí que hay que quitarlas de posiciones de prestigio y moverlas a sitios como museos o así donde se puedan incluir en su contexto y entender en su complejidad temporal.

Así que, cuando alguien proteste porque se está atentando contra el pasado, o la tradición, o cualquier cosa similar (como los toreros defendiendo que el toreo es tradición y cultura española, en lugar de entender que es tradición y “cultura” para cierta sociedad española y no para toda), tened en cuenta que en realidad está haciendo trampas. El pasado no está escrito en piedra, no hay un mensaje claro y unívoco ni figuras perfectamente comprendidas. Al contrario, el pasado es un entorno ambiguo cuyas percepciones confusas son fruto de la construcción que de ese pasado hacemos en el presente.

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas del revisionismo histórico?

La Guerra de los Mundos y la importancia del contexto

May 23rd, 2020
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.

Publicada originalmente en 1898, esta novela de H. G. Wells pronto se convirtió en un clásico de un género que estaba siendo inventado por aquella época, con obras como Frankenstein de Mary Shelley. La ciencia ficción estaba naciendo, y dando de la mano dos conceptos que creaban nuevos tipos de historias: la ciencia y la ficción.

Así, la buena ciencia ficción se basa en introducir una serie de premisas de ficción en el interior de una visión científica del mundo. Con eso no se refiere a que toda novela de ciencia ficción se base en desarrollos científicos, Neuromante por ejemplo no trata de ese tema, sino que se basa en una comprensión del mundo tal y como es en el momento en que se escribe. Y esta pieza es clave, La Guerra de los Mundos se escribe a finales del siglo XIX. Aviso, ya de antemano, que voy a hacer algunos spoilers de la novela a la hora de analizarla aquí, entiendo que habéis tenido más de un siglo para leerla, pero si no queréis spoilers no sigáis leyendo.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

Las tres principales fuentes de cambio social

January 17th, 2020
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, es inevitable ver que el mundo ha cambiado mucho. Solo contando el breve tiempo en que hemos estado en la Tierra como homo sapiens sapiens, nuestro modo de funcionar, vivir, sentir, trabajar, hacer, competir, colaborar, crear… todo, ha cambiado dramáticamente un montón de veces. Las sociedades resultantes de la combinación de todas esas cosas se vuelven irreconocibles a si mismas según pasa el tiempo y cambian sus valores, sus instituciones, sus ambiciones. Ese es el resultado del cambio social.

Vivimos hoy en día en un mundo de cambio social acelerado, donde proceso se da cada vez con más frecuencia, en intervalos más y más cortos. Si la vida de un campesino medieval probablemente fuera muy similar a la de su padre y abuelo, nosotros podemos notar cambios dramáticos en la nuestra simplemente mirando 10 años hacia el pasado. Para ello, el cambio se genera históricamente (de un modo breve y simplificado) por tres vías distintas.

Critica de serie: The Expanse

December 19th, 2019
Los protagonistas principales de The Expanse
Cartel promocional de The Expanse, con sus protagonistas principales.

The Expanse es, probablemente, una de las mejores series de ciencia-ficción que se han hecho. Adaptando una serie de novelas de James S. A. Corey (que no he leído aún, así que no puedo comparar), se nota muchísimo esta influencia en el sentido de que el guión va muy cuadrado de principio a final, sin los típicos saltos y problemas que suelen tener las series con el paso de una temporada a otra. Las interpretaciones de los actores empiezan algo flojas, pero van mejorando muchísimo con el paso de las temporadas, y la estética, efectos especiales y demás están a un altísimo nivel. Y una serie que además tiene una multitud de registros narrativos, desde la parte más de cine negro al drama político, de la épica espacial a la historia de amor, etc. la serie se mueve con mucha soltura en muchos distintos estilos que la dotan de una gran complejidad que, sin embargo, no se siente forzada.

Pero en este blog, lo que nos preocupa son otras cosas. Primero de todo, un elemento interesante, es el hecho de que es ciencia-ficción dura: la física funciona como debe, hasta donde la conocemos, y el resultado es una serie que se siente perfectamente creíble. Y más allá, cuando The Expanse plantea un mundo, lo hace teniendo en cuenta los elementos que la ciencia sabe de nuestro sistema solar y más, construyendo con eso sus personajes y entornos como bien podrían ser. Uno de los aspectos clave es el papel que la gravedad tiene, porque la gente que no ha nacido en la Tierra no tiene el cuerpo preparado para la gravedad terrestre (la marciana, por ejemplo, es un tercio la de la Tierra) lo cual tiene un impacto enorme en el guión y desarrollo de la serie (aunque la parte estética que implica se la han olvidado, probablemente por cuestión de presupuesto). Y los combates espaciales realmente muestran el impacto de la física, cómo realmente se mueven las naves en el espacio (que no es como en Star Wars), o cómo el peligro de descompresión o de exceso de aceleración son problemas reales que manejar.

La historia de las marcas

October 6th, 2019
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.

La historia de las marcas, desde Coca-Cola a Ford, que voy a contar ahora es una adaptación libre de cómo lo cuenta Naomi Klein en su famoso libro No Logo. Pero vamos a empezar nuestro recorrido antes que ella, yéndonos tan atrás como el Renacimiento o la Edad Media. Por aquel entonces, la producción de bienes se hacía o bien en casa de cada uno, o en los talleres gremiales. Lo que esto implica es que los bienes en sí eran únicos, cada silla, mesa o prenda de vestir había sido hecha a mano por artesanos y, como tal, estaba “adaptada” a las necesidades del cliente y era distinta a las otras aunque solo fuera porque a mano nunca salen dos cosas iguales.

Por aquel entonces, por tanto, no había necesidad de crear una marca. Es cierto que algunos fabricantes indicaban quien había sido el gremio o el artesano que había fabricado cada cosa dejando su sello (marca) personal en él, pero en general no es algo que importase demasiado. Siendo cada objeto relativamente único, era tan fácil como preguntar al duelo quien se lo había fabricado para saberlo y así decidir si queríamos visitar al mismo artesano o a otro cuando nosotros necesitásemos un objeto del estilo.

Crítica de serie: Mindhunter

September 17th, 2019
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.

Mindhunter es la nueva serie policiaca de Netflix es una serie poco habitual en el género, en la medida en que no va tanto de los casos que se encuentran los protagonistas como del desarrollo de la unidad de perfiles criminales y de asesinos en serie. En ese sentido, tiene más en común con series como Masters of Sex que Ley y Orden, o CSI; no en vano, como Masters of Sex, Mindhunter está inspirada en una historia real, en unos libros escritos por la persona en la que está claramente basado el protagonista. Un buen drama, pues, centrado más en el desarrollo de los personajes que en los casos que abarcan, y que plantea momentos bastante interesantes narrativamente, y personajes tratados con más profundidad de la habitual (los asesinos). Una dirección que cumple bien, unos buenos tiempos e interpretaciones, unos guiones y desarrollos que no siguen estrictamente lo esperado en una serie policial hacen todo ello de Mindhunter una serie que sin duda es muy interesante.

Pero más que como serie policiaca, Mindhunter es interesante desde una perspectiva sociológica y social. Y no solo porque salgan varios autores sociológicos mencionados, desde Durkheim a Goffman en diversos puntos de la misma, que también. El verdadero jugo social se encuentra principalmente en los primeros capítulos, cuando describe muy detalladamente un mundo en cambio.

El ascensor social no funciona

September 13th, 2019
La promesa del ascensor social
La promesa del ascensor social

Hace muchos años, desde finales de la dictadura pero sobretodo con la llegada de la democracia, el crecimiento económico español era muy fuerte. Un crecimiento que aupaba a las clases bajas y medias en el ascensor social hacia una calidad de vida mejor, basada sobre el hecho de que la tarta de ganancias crecía y por tanto salía más a repartir. Políticas socialistas y redistributivas consolidaron temporalmente esto, fortaleciendo con ello una promesa central con la que mi generación ha crecido y que ha guiado las acciones de muchas de las personas de la generación que me precede: que viviremos mejor que nuestros padres.

Esta promesa de coger el ascensor y subir, se basaba en la conexión entre estudios y éxito profesional o laboral. Si una familia de clase humilde hacía esfuerzos económicos para mandar a sus hijos a la universidad a estudiar carreras como medicina o derecho, ellos viviría mejor y la familia habría medrado. Así, las tasas de acceso universitario en España fueron creciendo hasta un grado muy alto, y sin embargo, la promesa era falsa.

Creatividad e inteligencia

September 3rd, 2019
Creatividad e inteligencia, dos cosas claves en el mundo en el que vivimos
Creatividad e inteligencia, dos cosas claves en el mundo en el que vivimos

Estos dos conceptos son dos de los pilares centrales de las sociedades en las que vivimos, especialmente en el sistema económico. A medida que avanza la robotización y la automatización, los trabajos más mecánicos y repetitivos van siendo cada vez sustituidos por máquinas más eficaces a la hora de hacerlo. Sin embargo, hoy en día al menos, las máquinas no tienen ni inteligencia ni creatividad.

Y, como sabéis, vivimos en la era de la información, de modo que en el mundo actual lo que más valor tiene es la gestión y creación de información y conocimiento. Unas actividades que requieren profundamente de esos dos atributos y que hoy en día suponen buena parte de los puestos de trabajo mejor remunerados y más seguros, porque son virtualmente imposibles de sustituir por máquinas en el presente.

Cambio social, tecnología y ciencia-ficción

July 13th, 2019
La tecnología es una de las fuerzas principales del cambio social.

Hoy comparto con vosotros la versión larga del artículo que nos publicaron a Héctor Puente y a mi originalmente en la revista Nudos. Ambos fueron en realidad enviados a la vez y tienen contenidos distintos y distintos enfoques, pero especialmente la diferencia está en que el de Nudos estaba pensado como una introducción principalmente, mientras en este, al tener mayor extensión, nos pudimos meter algo más a fondo en los distintos debates que la ciencia-ficción plantea sobre el mundo, la sociedad y cómo la tecnología la está cambiando.

Abstract: En el presente artículo queremos explorar el modo en que la ciencia-ficción interactúa con la sociedad en la que se inserta. Al hacerlo, marca caminos y destinos deseables para el cambio social, así como cartografía y previene sobre amenazas potenciales. Todo lo cual, será puesto en contexto con las teorías científicas que mejor se pueden emplear para analizar cada uno de los fenómenos de los que la ciencia-ficción habla. El objetivo de todo ello es marcar cómo la cienciaficción puede ser un objeto válido de estudio por parte de las ciencias sociales, así como un discurso muy relevante para entender a la sociedad en la que vivimos y prepararnos para las que podrían venir.

El link en la revista Sociología y Tecnociencia

El link en Academia

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de los cambios que la tecnología introduce en la sociedad, o los que se avisan desde la ciencia-ficción?

Las limitaciones del cambio en nosotros mismos

April 25th, 2019
Mahatma Gandhi promueve la idea de que el cambio debe empezar por uno mismo.
Mahatma Gandhi y el cambio social

“Se el cambio que quieres.”

Mahatma Gandhi

Esa frase de Gandhi siempre me ha marcado, pues me parece de una profundidad y potencia incomparables. “Se el cambio que quieres” porque si tú no cambias, no puedes cambiar el mundo. Si no eres tú el que predica con el ejemplo, no puedes guiar a otros al mismo camino. Y otros pensamientos del estilo siempre se han arremolinado en mi cabeza al pensar en ella y, siendo como es el cambio social una de las cosas que más me interesan e importan, he pensado mucho en ella.

El cambio social raramente surge de las estructuras, proclives al contrario a defender los intereses de los poderosos y a mantener el status quo. El cambio surge normalmente de los cambios que la propia sociedad va sufriendo con el tiempo: cambios tecnológicos, ideológicos, en la forma de pensar o actuar, en los valores imperantes, etc. Estos cambios se van acumulando, compartidos cada vez con un mayor número de miembros de esa sociedad, hasta que eventualmente la sociedad como conjunto ha cambiado. Solo después de que se alcance este punto de inflexión, suelen ponerse al día las élites con los cambios necesarios para mantener lo mejor que pueden su posición… si no se encuentran con que han sido demasiado lentas para cambiar y son arrolladas. Ya se sabe que, como dijo Pareto: “la historia es un cementerio de élites”.

La construcción social de la belleza y el concurso de Miss/Mr España

April 16th, 2019
Imagen de la belleza femenina al final del concurso de Miss España 2011.
Imagen de la belleza femenina al final del concurso de Mis España 2011

Hace unos días me entrevistaron para las noticias de Antena 3 en torno a esta cuestión, de modo que hoy pongo por escrito un poco el discurso completo. Y para ello debemos comenzar con que, como a menudo ocurre, la belleza es un valor social. Hay estudios que muestran, por ejemplo, que la gente bella recibe penas de prisión más bajas que la gente que no lo es y comete el mismo delito.

Sin embargo, como todo valor, este se construye socialmente. Por ello, los conceptos de belleza cambian según el tiempo y el espacio, adaptándose a cada sociedad. Así, no son iguales la belleza que encontramos en la portada de una revista de moda, que las que pintaba Rubens en el siglo XVI, o las que describe Poe en el XIX. Pero todas, independientemente de su momento histórico, comparten el beneficio de generar una enorme deseabilidad social: todo el mundo quiere ser atractivo y estar rodeado de gente y cosas bellas.

La identidad de Inglaterra

January 17th, 2019
Inglaterra rota
Inglaterra rota por las diferencias identitarias

Reino Unido sin duda se encuentra en la encrucijada. Un plan de brexit rechazado por el Parlamento, una moción de censura fallida contra Theresa May y ahora un plazo de menos de dos meses para conseguir algún tipo de acuerdo o salir a la fuerza… o plantearse un nuevo referendum para quedarse. Inglaterra se encuentra en la vorágine de esta situación, con una identidad partida en dos que debe encontrar una salida.

Si cogemos la política tradicional, el mundo se divide entre izquierda y derecha. Entre quienes quieren redistribuir la riqueza y un Estado intervencionista frente a aquellos que potenciarían la independencia y el conservadurismo en valores. En el caso de Inglaterra, a ambas corrientes les corresponden los dos principales partidos, los tories y los conservadores. Pero desde el siglo XXI, esa división izquierda/derecha ya no representa todo el espectro político, como se ve en todas partes: ahora hay otro eje adicional, el de la globalización frente a la antiglobalización.

¿Qué nos espera en 2019?

January 3rd, 2019
2019
La política en 2019 va a estar movida.

Dicen que la sociología no puede predecir el futuro, solo analizar el presente y tratar con ello de imaginar cómo será el porvenir. Y estoy de acuerdo con ello, cualquier intento de predecir el futuro abandona el espacio de la ciencia para ser ciencia-ficción. Entonces, aunque ahora voy a colocar algunas líneas de fuga de elementos que inevitablemente serán importantes en este año que empieza, sin duda muchas irán surgiendo de manera inesperada. Así pues, ¿qué elementos y conflictos tenemos abiertos para este años?

Primero, como llena las portadas de los periódicos, está el brexit. Con el plazo para negociar prácticamente terminado, cada vez parece más cercana la inevitabilidad de un brexit duro, especialmente ante el motín de buena parte del partido de Theresa May contra lo que ella negoció con la UE. Las consecuencias del abandono de un país del club comunitario son sin duda inmensas, económicas, políticas y sociales, y mucha tinta se ha derramado sobre el tema. Así pues, este 2019 en principio debería dejarnos con esta situación resuelta, o al menos encaminada, ya que el plazo se cierra en marzo, pero habrá que ver en qué condiciones, y si no se deciden por una simple prórroga.

Una breve historia del poder en las relaciones internacionales

November 26th, 2018

Historia de la primera guerra mundialNos encontramos a principios del siglo XX, época final del dominio británico del mundo; sin embargo, bajo el brillo del recuerdo del poder de la Gran Bretaña victoriana, el poder de Estados Unidos crece a toda velocidad hasta superar a su antiguo amo. Le damos un golpecito al reloj para avanzar la historia y, tras unos treinta millones de muertos, nos encontramos en 1919 cuando, tras el terror de la Gran Guerra, se crea la Sociedad de Naciones. La idea era evitar que ocurriese de nuevo una tragedia como aquella… obviamente fracasó.

Unos ochenta millones de muertos después, con el polvo asentándose sobre Hiroshima y Nagasaki, nos encontramos con que la Sociedad de Naciones fracasó. Sobre esos cadáveres, para prevenir que algo así volviese a ocurrir, se crea la Organización de las Naciones Unidas y, con ella, se pone el pilar del orden internacional que viene desde entonces. Es 1945 y Gran Bretaña deja el centro del escenario a los Estados Unidos.

Tribulaciones de la Clase Ociosa

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