La verdad es que como película intimista está muy bien, con un ritmo curioso pero que no aburre y unos personajes actuados con un nivel muy alto. Junto a ello, diálogos, escenarios y fotografía están muy bien. Pero, a lo que nos interesa.
A nivel sociológico sale muy poco, porque básicamente son ellos tres la mayor parte del tiempo. Sí salen algunas interesantes notas sobre las luchas para que la psicología (bueno, la psicoterapia) se estableciese como un campo científico respetado y válido; sin embargo, esto son más bien menciones y algún breve debate, de modo que queda ligeramente esbozado pero no llega a alcanzar gran profundidad.
Sin embargo, para los interesados en la psicología sí tiene mucha más enjundia. Es obvio que la mayor parte de los debates de la misma salen sólo brevemente, sin embargo sí están bien retratados de modo que las referencias a los mismos son mucho más profundas e interesantes que las simples palabras que se dicen. Eso sí, requiere cierto conocimiento de los conceptos que se están manejando, porque raramente se paran a explicarlos, lo cual no la hace una película accesible en este sentido.

Cada vez más, me parece que se invierte más en los guiones y trabajos de las series que de las películas, pero supongo que la industria cinematográfica sería mejor objeto de otro post. En este caso, lo que corresponde es recomendar The Wire (Bajo Escucha en español, si no recuerdo mal), y explicar por qué es interesante desde una perspectiva sociológica (más allá de que es una serie simplemente maravillosa).
Estas dos son las principales teorías actualmente de explicación de las relaciones internacionales, y aunque raramente sean mencionadas como tales, están permanentemente en las noticias de un modo u otro. Así que vale la pena echarles un buen ojo.