Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

Una sociedad de narradores

September 28th, 2021
Imagen explicativa de lo que es un narrador en un cuento
El narrador cuenta la historia del mundo a todos los que escuchan

Desde las ciencias sociales a menudo se han propuesto distintas teorías para intentar entender el mundo en que vivimos y tratar de identificar sus dinámicas principales. Desde la economía se ha llamado al mundo actual una sociedad neoliberal, o de capitalismo tardío. En sociología se la ha llamado la sociedad de la información, donde el centro de todo es el uso y manejo de la susodicha. También se la ha llamado la sociedad del riesgo, acentuando cómo las acciones en el presente a menudo se basan en tratar de prevenir problemas futuros. O se ha dicho que es una sociedad líquida, donde lo que predomina es el cambio y la desaparición de estructuras sólidas. Se ha hablado de sociedades de civilizaciones en choque, de sociedades que han llegado al final de la historia y se preparan ya para el final de la ideología, y al contrario, de sociedades de fuertes valores ideológicos en conflicto. Y muchas más. Hoy voy a proponer quizás una aproximación más micro, la de una sociedad de narradores, de cuentacuentos.

Pero empecemos por el principio. En el pasado ya he hablado sobre cómo la sociedad es intersubjetiva, debido a que no existe una realidad objetiva que todo el mundo vea. Al contrario, cada persona ve el mundo de un modo, su subjetividad. Allá donde los puntos de vista de mucha gente coincide surgen acuerdos sociales y culturas organizadas en torno a esas ideas, que definen que esa sociedad es de tal modo, o que tiene esos valores. Entonces esas subjetividades crean una serie de puntos en común sobre los que asientan esa intersubjetividad, esa percepción compartida de lo que es el mundo en el que viven. Y luego las subculturas lo que vienen es a crear variaciones internas de esos acuerdos, enfatizando ciertos valores, debilitando otros, etc.

Es aquí donde entra la visión del poder de Foucault, cuando dice que el biopoder (el tipo de poder dominante en la actualidad) se basa no en el castigo y la represión sino en la creación de identidades. Nos enseñan a pensar y a sentir de ciertos modos a través de la educación (desde la familia, al colegio, etc.) y, con eso, improntan nuestras identidades para hacernos ver el mundo de cierto modo, acorde en principio con la cultura en la que vivimos. El biopoder se basa así en esa gestión de los sueños, los deseos, etc. que tiene la gente, y en la gestión de los modos legítimos de alcanzar esos sueños. Y aquí podemos apoyarnos en Merton, cuando habla de la desviación en sociedad. Él dice que la sociedad fija unos objetivos para ser una persona “exitosa” en sociedad, y establece unos mecanismos para llegar a ellos. En el momento en que aceptamos esos fines y esos caminos nos conformamos a la sociedad, mientras que aquellos que aceptan unos y no los otros, o no aceptan ningunos, son desviados. Por tanto, vivimos en un mundo donde el poder establece nuestras identidades y donde se define como desviados a aquellos que no siguen las vías establecidas para llevar una “buena vida”.

De este modo llegamos al primer punto de nuestra sociedad de narradores: que nuestras vidas son historias. En concreto, son las historias que nos contamos, a nosotros y a los demás, acerca de quienes somos, por qué somos como somos, que eventos nos han marcado, etc. Construimos nuestro personaje, nuestra identidad, en base a esa historia, y según recordemos o no ciertos eventos, enfaticemos o no ciertos valores, etc. vamos contando como somos. Y es que la memoria es engañosa, no recuerda las cosas como son, olvida las que no interesan y deforma muchas otras, para ajustarse a la historia que nos estamos contando. Y, según cambiamos nuestra forma de ser, reajusta y reescribe los propios recuerdos para encajar con esa nueva narrativa, para que no haya disonancias cognitivas, sino que tengamos la sensación de que hay una continuidad, que siempre hemos sido como somos ahora.

Imagen de un narrador contando una historia
Narramos nuestra vida a nuestro entorno y a nosotros mismos como una historia

Cuando nos relacionamos unos con otros, normalmente lo que hacemos es contarnos historias, más grandes o más pequeñas, pero historias al fin y al cabo. Si nuestra mejor amiga en la terraza de un bar nos pregunta “¿Qué tal ha ido la semana, ha pasado algo interesante?” lo que haremos será tomar el papel de narradores y contarles la historia de lo que ha pasado o no esa semana: “pues verás, el lunes cuando llegué al trabajo…”. Y es que los seres humanos estamos hechos de historias, por eso nos encantan las novelas, las películas, los videojuegos, porque son historias para consumir, para sentir, y para vivir esas experiencias que no tenemos en la vida normal. Porque, a través de las historias que nos cuentan desde fuera sentimos cosas, aprendemos cosas, vivimos cosas. Y eso se impronta en nuestras identidades, como decía Foucault, cambiándonos. Así es fácil recordar ese libro concreto que, cuando lo leísteis, os dejó marca. O esa película que aún a día de hoy, tantos años después, recuerdas tan bien porque os emocionó.

Vale, pero diréis, con razón, que una sociedad no solo son los individuos que viven en ella, es su historia, sus instituciones, sus leyes, su economía, sus infrastructuras… y tantas otras cosas. Justo la idea para este post, que llevaba tiempo rondándome la cabeza, surgió de leer la introducción a “El Valor de las Cosas”, un fenomenal libro de Mariana Mazzucato sobre economía. En ella muestra cómo la economía, el valor que asignamos a un objeto de cara al comercio, no es un valor real centrado en el uso y beneficio objetivo de ese objeto, sino que es fruto de la historia de lo que nos dicen que vale. Los narradores, en este caso los publicistas por ejemplo, lo que hacen es crear esa ficción que dice que las cosas valen lo que valen, independientemente del valor real en la economía. Unas zapatillas Nike no valen tanto más que cualquier otra zapatilla por su calidad o porque nos vayan a hacer correr mejor, sino por la marca (de la que tanto habla Naomi Klein) que, en el fondo, es la historia de por qué Nike es diferente al resto de zapatillas.

Las leyes y las instituciones de una sociedad, por ejemplo, son fruto de los acuerdos sobre los que se cimentan esas sociedades. Más allá de los choques de las élites por el poder, el poder no se sostiene de modo legítimo si no es aprobado y aceptado por la mayoría de la población. Por eso es tan importante para el biopoder el control de las identidades de las personas, para asegurarse de que todas ellas aceptan el mundo como es y, con ello, a los que tienen el poder. Pero precisamente como esas leyes e instituciones son consecuencia de esos acuerdos, en realidad lo que hay detrás de ellas son una multitud de historias distintas que convergen para darles forma: los discursos de los políticos y los movimientos sociales, las tradiciones heredadas de tiempos pasados, las identidades nacionales que nos dicen cómo somos, etc. Todo ello son multitud de narradores que, a lo largo de los siglos, se han dedicado a difundir y vender esas historias de cómo es el mundo en el que vivimos y, con ello, dar forma a las instituciones que nos gobiernan.

Podríamos seguir así con todo el resto de aspectos de la sociedad, pero entendéis a qué me refiero. Y rápidamente podríais hacer la crítica de que esto es todo muy postmoderno, que deja todo al espacio de lo subjetivo, que no existe ninguna estructura permanente o realidad objetiva. Y yo soy más bien tirando a estructuralista, el extremo opuesto al postmodernismo. ¿Cómo se encaja esto?

Porque, en realidad, el poder de las historias es mucho mayor que el que inicialmente podría parecer. Es cierto que hay una realidad objetiva pero, lo más probable es que, en muchas de sus facetas sea incognoscible porque las personas no actuamos en base a esa realidad sino a nuestras percepciones de la misma. Pero las historias que contamos tienen muchos narradores, en estos momentos unos 7mil millones de ellos, más si incluimos a todos los narradores que nos precedieron y sin embargo contribuyen a estas narraciones por medio de cosas como la Historia (de ahí la importancia de fenómenos como el revisionismo histórico), los libros escritos o la tradición. La historia, la narración, no es algo flexible o subjetivo, es un acuerdo al que van llegando colectivos sociales muy grandes, con sus intereses para la sociedad, con sus agendas y objetivos. El choque entre movimientos sociales (abortistas contra antiabortistas, por ejemplo) es una lucha encarnizada en el campo (en términos de Bourdieu) de la cultura y la identidad, para tratar de lograr que una narrativa concreta se vuelva hegemónica en la sociedad y, con ello, cree nuevas instituciones, cambios en las leyes, formas de vivir. Y los campos, todos ellos, son estructuras sociales permanentes, espacios de conflicto y lucha por posiciones de poder, donde los diversos capitales se usan por los actores para avanzar sus propios objetivos. Pero el choque entre Nike y Addidas en el campo económico no se basa en la realidad objetiva de sus ventas o el valor de sus acciones, sino en la historia que se cuenta con ellos acerca de cual de las dos es más grande e importante, a menudo usando esos datos y muchos otros como argumentos a favor o en contra de cada historia concreta.

Y la estructura social está llena de historias que son aceptadas de modo casi inconsciente por los narradores de nuestro mundo, por ti y por mi. Cosas como que los ricos merecen tener las riquezas porque se las han ganado con su esfuerzo, riesgo e inteligencia (base de la doctrina neoliberal en economía) es la justificación de una desigualdad económica estructural en el mundo actual, y se sostiene sobre esa historia. O las injusticias de género, o raza, o cualquier otra desigualdad es una realidad estructural, inscrita en nuestras leyes e instituciones, en la forma en que nos comportamos y en las oportunidades desiguales que cada colectivo tiene, precisamente porque los narradores nos han convencido de que “eso es así y no se puede cambiar” o que “no es algo real” o que “no es importante”; o, peor aún, que “es así porque es lo que merecen”. Los campos generan habitus, comportamientos extendidos entre los actores que participan en el cambio, y ello basado en la construcción del modo en que ven el mundo, de sus identidades, de las historias que se cuentan sobre quienes son y quienes serán, y cómo deben ser y tratar a los demás.

Al final, por tanto, todo es una historia, contada por tantos narradores como personas habitan cada uno de los colectivos, los campos y las sociedades. Si la pregunta central en la historia individual de cada persona es la pregunta acerca de su identidad “¿quien eres?”, la pregunta central a nivel social es la misma. Y, en base a cómo una sociedad se ve a si misma construye toda esa serie de instituciones y leyes, empresas y partidos políticos, que la dotan de una estructura estable y perdurable en el tiempo, centrada en perpetuar esos mismos valores e ideas para garantizar su estabilidad. Pero el futuro, el final de la historia, nunca es exactamente como cada uno lo imagina. Cuando nos imaginamos el futuro, una tarea central por ejemplo para la ciencia-ficción, construimos ese futuro en base a cómo proyectamos el mundo del presente y lo que imaginamos que podría surgir. Y a partir de ahí creamos las historias de lo que queremos o no queremos para el futuro, sea en forma de un discurso político o de una novela distópica que nos advierta sobre el peligro futuro. Se crea una historia. Y al crearse esa historia y difundirse socialmente, cambia la sociedad del presente, porque de pronto surgen nuevas ideas, nuevas advertencias, nuevos caminos posibles para el futuro que entran en las narraciones que nos hacemos en el presente sobre el mundo que está por venir.

Un político sobre el vacío, sostenido por un montón de gente que no se aparta y le deja estar en el poder
La sociedad solo se sostiene con sus injusticias debido a que la historia dominante nos dice que es como debe ser

Y, como el cambio social, desde todas sus fuentes, es constante y se acelera a medida que avanza el tiempo y la tecnología, la realidad es que el futuro es siempre cambiante porque continuamente entran en el debate social distintos aspectos novedosos y diferentes que deben ser discutidos. Al surgir estos temas, como el cambio climático o las pandemias que vemos hoy en día por todos lados, los narradores se ponen a entretejer esas nuevas ideas en sus discursos e historias previas, añadiéndolas en los programas políticos, en las normas de actuación y leyes de la sociedad, pero también en las conversaciones de bar o en casa con amigos. Porque todos somos los narradores del mundo en el que vivimos, y el futuro del mismo depende de qué decidamos como conjuto que queremos que sea ese futuro. Lo escribía a principios de la pandemia cuando hablaba de las lecciones que debíamos extraer de la misma, que al final todo lo bueno o malo que salga de la pandemia depende del relato social que hagamos con ella. Y eso mismo ocurre todos los días, con cada café que nos tomamos con amigos, cada charla con nuestros jefes en el puesto de trabajo, cada vez que votamos en las urnas… con cada pequeño acto que hacemos en sociedad estamos reproduciendo y perpetuando la historia del mundo como es y cómo queremos que sea, estamos haciendo de narradores y estamos construyendo el futuro real que eventualmente será presente.

Ese es el poder que todos tenemos, y probablemente sea el más grande de todos los poderes. Pena que, demasiado a menudo, no somos conscientes de que lo tenemos, y cueste demasiado cambiar las historias que nos han enseñado desde pequeños que “son ciertas”.

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de nuestra sociedad de narradores?

La Emergencia del Campo Interestatal

March 21st, 2021
Esfera de hecha con las banderas del mundo, que ejemplifica cómo la emergencia del campo interestatal cambia a todos los países.
La emergencia del campo interestatal es un proceso que cambia el modo en que funciona el planeta entero.

Por cambios en la vida he descubierto que el link original a este artículo había dejado de funcionar, y siendo el primer artículo que publiqué en su momento en una revista científica, le tengo especial cariño. Así que lo he subido de nuevo a Academia pero con el contenido completo de La Emergencia del Campo Interestatal para que, en caso de que la página de La Balsa de Piedra siga caída, el artículo se pueda leer.

En cuanto al tema del que trata, La Emergencia del Campo Interestatal es un artículo que resume la idea central de la que fue mi tesis: la idea de que, ante nuestros ojos, está emergiendo un campo de relaciones políticas globales donde distintos actores actúan y toman posiciones. Fue publicado originalmente en 2013 con lo cual algunas de las cosas hoy en día habría que actualizarlas un poco, pero buena parte de los temas tratados siguen igual de vigentes hoy que entonces, especialmente tras avivarse con debates como la crisis sanitaria actual que vive el mundo, o el reciente Brexit. ¡Espero que os sea interesante!

Link en Academia

Link original de la revista La Balsa de Piedra (actualmente no funciona)

Costan Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de la emergencia del campo interestatal?

Cyberpunk 2077

January 25th, 2021
Cyberpunk 2077 es un juego que vale la pena experimentar y reflexionar sobre el mundo que nos describe.
Cyberpunk 2077 es un juego que vale la pena experimentar y reflexionar sobre el mundo que nos describe.

Cyberpunk 2077 es probablemente el mejor juego de rol al que he jugado en mi vida, y van muchísimos, con una narrativa muy cuidada, una construcción de personajes brutal, muchos sistemas roleros que permiten distintos desarrollos para el personaje, muchísimas quests muy bien hechas, etc. Tiene bugs, sin duda, pero no quitan de lo buena que es la experiencia y explorar todos los temas que aborda el juego que justo, es lo que aquí nos ocupa.

Y es que ya en el pasado había escrito sobre cómo el cyberpunk como género distópico habla de muchos de los problemas que nos vamos a encontrar, probablemente, en el mundo que se nos viene encima. Y todos estos temas se encuentran perfectamente reflejados en la construcción del mundo de Cybperunk 2077, cuando hacen referencia a cosas como el cambio climático, la desaparición de buena parte de la fauna, la contaminación de las aguas, y muchos otros riesgos que hoy en día vemos cada vez más cercanos.

Uno de sus discursos principales, como suele ocurrir en todo el género, es en torno al papel del neoliberalismo económico llevado a sus últimas consecuencias. En el universo de Cyberpunk 2077 encontramos que el gobierno ha sido reducido a su mínima expresión, hasta el extremo de que Estados Unidos se ha partido y Night City se ha convertido en una ciudad independiente. El único ámbito político (en el sentido institucional de la palabra) que encontramos en su historia es relativa a las elecciones a alcalde, pero incluso esa trama rápidamente nos muestra que los que tiran de los hilos de los políticos son las grandes corporaciones.

El paso del tiempo histórico

January 2nd, 2021
El tiempo historico es muy diferente al tiempo como lo vivimos las personas.

A priori, el tiempo es una magnitud objetiva que podemos contrastar simplemente mirando un reloj. Tic, tac, un segundo dura exactamente un segundo, y una hora lo que corresponde a sesenta minutos. Así, mientras nos mantengamos lejos de las naves espaciales, la velocidad luz y todas las cosas que la teoría de la relatividad demuestra que distorsionan el tiempo, podemos más o menos confiar en la predictabilidad del mismo.

Sin embargo, la realidad es que, aunque es una magnitud física muy previsible, no la vivimos de un modo tan claro y objetivo. Al contrario, la experiencia del tiempo es extremadamente subjetiva, así si nos divertimos el tiempo pasa muy rápido y si nos aburrimos lo hace despacio. No vivimos el tiempo como es, sino como lo sentimos, lo cual por ejemplo es muy visible cuando llega el solo de guitarra de una canción de rock, que da la sensación de que la canción es más rápida cuando no es el caso sino que simplemente se están dando más notas dentro de cada compás, no se ha alterado el tempo.

Esta percepción subjetiva del tiempo ha ido cambiando con las épocas. No se percibía y sentía igual el tiempo, por ejemplo, en la antigua Grecia (cuando creían que el tiempo era circular y no lineal) o en la Edad Media (cuando pensaban que el tiempo no cambiaba, simplemente llegaría algún día el fin del mundo). Al fin y al cabo, la misma idea de progreso social, la noción de trabajar en el presente para construir un futuro mejor, es un invento de la Ilustración, así que no tiene ni 500 años.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

¿Qué nos espera en 2019?

January 3rd, 2019
2019
La política en 2019 va a estar movida.

Dicen que la sociología no puede predecir el futuro, solo analizar el presente y tratar con ello de imaginar cómo será el porvenir. Y estoy de acuerdo con ello, cualquier intento de predecir el futuro abandona el espacio de la ciencia para ser ciencia-ficción. Entonces, aunque ahora voy a colocar algunas líneas de fuga de elementos que inevitablemente serán importantes en este año que empieza, sin duda muchas irán surgiendo de manera inesperada. Así pues, ¿qué elementos y conflictos tenemos abiertos para este años?

Primero, como llena las portadas de los periódicos, está el brexit. Con el plazo para negociar prácticamente terminado, cada vez parece más cercana la inevitabilidad de un brexit duro, especialmente ante el motín de buena parte del partido de Theresa May contra lo que ella negoció con la UE. Las consecuencias del abandono de un país del club comunitario son sin duda inmensas, económicas, políticas y sociales, y mucha tinta se ha derramado sobre el tema. Así pues, este 2019 en principio debería dejarnos con esta situación resuelta, o al menos encaminada, ya que el plazo se cierra en marzo, pero habrá que ver en qué condiciones, y si no se deciden por una simple prórroga.

Las impresoras 3D y los cambios en la economía del futuro

June 20th, 2018

Impresora 3DDesde que surgieron los primeros fablabs con sus impresoras 3D esta tecnología se ha ido desarrollando enormemente y expandiendo por distintas partes del mundo, con nuevas aplicaciones y desarrollos inesperados. En muchos sentidos, está llamada a cambiar la economía, como muestra la novela clásica La Era del Diamante de Neil Stephenson. La revolución de las impresoras 3D está llamada a terminar de reformar el sector secundario (industria) y buena parte del terciario (servicios) de nuestras economías, pues todo el mundo podrá fabricar buena parte de las cosas que necesita o bien en su casa o bien en servicios comunitarios de impresión.

De este modo, con la producción distribuida por todas partes de las ciudades, la necesidad de grandes fábricas irá crecientemente decreciendo. En su lugar crecerán nuevos servicios en los barrios, como puedan ser tiendas donde imprimir productos muy grandes para las impresoras domésticas o de atención al cliente, etc. El sector secundario se irá encogiendo, y recogiendo en torno a la fabricación de aquellas cosas que las impresoras locales no puedan, especializándose en consecuencia. Y empezará a coaligarse distintas ramas de la economía para que surja un cuarto sector: la inteligencia.

Identidad: los retos que se le plantean desde el transhumanismo y el ciberpunk

November 29th, 2017

El futuro de Europa

March 2nd, 2017

La Comisión Europea ha iniciado este 60 aniversario del Tratado de Roma declarando parcialmente la guerra a la función callada y subalterna a la que la Alta Autoridad (el antiguo nombre de la Comisión) había quedado relegada en este comienzo de siglo XXI. Y para hacerlo, ha hecho varios movimientos para romper una de las desigualdades fundamentales de la Unión: el hecho de que los beneficios de la misma los Estados se los atribuyen a si mismos, mientras le echan las culpas por las cosas malas. El primer movimiento fue obligar a que los Estados se pronuncien en las comisiones incómodas y el segundo es la publicación del Libro Blanco Sobre el Futuro de Europa, el primero de varios informes que irán saliendo a lo largo del año.

A diferencia de lo que muchos esperaban (para cantar los aleluyas o para maldecir su nombre), en lugar de iniciar el proceso directamente legislativo (al fin y al cabo es su poder como Comisión), lo que ha hecho es crear un debate profundo sobre el futuro de la Unión. Para ello, el informe no da nuevas normas ni elementos concretos, sino que esboza los cinco escenarios que podría implicar el futuro de la UE. No me quiero detener mucho en ellos, así que resumidamente serían:

Trump elegido… Y mañana ¿qué nos espera?

November 10th, 2016

trump-2Hace días que varias personas me habían preguntado quien ganaría, si Hillary o Trump, pero me negué a decir nada porque, tras el brexit y el “no” de Colombia todo era posible. Y lo imposible se ha vuelto realidad de nuevo y, por mucho que las encuestas dijeran que ganaría Hillary, Trump se ha hecho con la Casa Blanca. Varias personas me han preguntado qué consecuencias puede tener esto y, aunque es un ejercicio imposible el preveer una presidencia, me parece interesante al menos dentro de unos años ver por cuánto me he equivocado.

El primer punto interesante es que, entre todas sus fanfarronadas y declaraciones de que iba a volver a “hacer América grande de nuevo”, lo cierto es que Trump ha hablado muy poco de su política, de lo que va a hacer si llega a la Casa Blanca o a quien llevaría consigo. Así que, en buena medida, todo es territorio de la especulación y podría salir por peteneras sin ningún problema.

¿Es el cambio social siempre violento?

November 7th, 2016

conflicto-2Como he dicho numerosas veces, creo que el mundo se encuentra en un punto donde lo conocido pronto pasará a ser cosa del pasado y algo nuevo está surgiendo. Estamos en ese momento en que el futuro mirará hacia atrás y dirá “ese tiempo fue un tiempo de cambio, en el cual se hizo historia”. Igual que nosotros hacemos cuando miramos a periodos como la Revolución Francesa o la caída del Imperio Romano.

Pero, a diferencia del pasado, en esta ocasión no es una situación de crisis de un sistema político concreto (Francia o Roma, por ejemplo), sino del sistema cada vez más globalizado del mundo en su conjunto. Cada sistema siguiendo sus propias lógicas y puntos de ruptura, sin duda, pero todos ellos caminando hacia una creciente deslegitimación de maneras muy diferentes: las primaveras árabes, las crisis políticas de Brasil o Venezuela, el auge de Trump o la victoria del brexit, etc.

Galicia, País Vasco y España

September 26th, 2016

galiciaDía de elecciones y es hora de echarle un vistazo a los resultados que, en teoría, deberían ser la clave para decidir el futuro gobierno (o desgobierno) de España. Al menos, eso llevan diciendo políticos y medios desde hace semanas, cuando Rajoy fracasó en su investidura y Sánchez lanzó el órdago de su posible intento. Pero, siempre, cuando se aclarase la situación de estas elecciones. El resultado ha llegado, pero no tengo claro que realmente vaya a ayudar al gobierno del conjunto. Vayamos por partes.

El resultado gallego sorprende poco, pese a lo absurdo del mismo. Pese a la crisis de corrupción del ayuntamiento de Santiago y del PP en general, Feijoo sale indemne y renueva exactamente su mayoría absoluta. El resto de partidos pierden terreno para dejar sitio a En Marea que entra como segunda fuerza en el parlamento regional, consolidando el temido sorpasso y debilitando a la apuesta de Sánchez. El BNG también pierde terreno, pero no tanto como el PSOE.

Seguimos sin noticias de Godot

August 9th, 2016

godot 1Van un par de meses desde las elecciones generales y las noticias que nos llegan dicen que, como en la obra de teatro, seguimos esperando a Godot. En este caso, Godot tiene la forma de un mundo donde todo el mundo acepta nuestra posición y, milagrosamente, formamos el gobierno que queríamos… algo así como el mundo de la piruleta para los políticos.

Así el peculiar Godot de Rajoy es uno donde Rivera le apoya y el PSOE se abstiene. Rivera quiere apoyar al PP, pero un PP sin Rajoy, o sino al PSOE pero se ve difícil por ese lado, pero sea como sea esperan que su voto sea decisivo. El PSOE sueña con formar un gobierno cuya realidad es poco mayor que la de Godot y Podemos otro tanto. Y mientras, toda España espera a que llegue Godot.

La cuestión del gobierno de un mundo globalizado

July 27th, 2016

gobiernoHoy comparto con vosotros el segundo de los artículos que envié al Congreso Nacional de Sociología. Para los que lleváis tiempo siguiendo el blog, su contenido no os resultará sorprendente porque es un artículo que resume de modo breve mi tesis, de modo que ha pasado numerosas veces en distintas formas por el blog. Para los que no lo hayáis visto, o que las otras formas fueran acaso muy largas, aquí en unas 15 páginas abordo la cuestión de cómo se gobierna el mundo, los retos que presenta, los caminos que tenemos abiertos en el futuro, etc.

Elecciones, brexit y el mundo loco en que vivimos

June 27th, 2016

eleccionesLas elecciones españolas acaban de terminar y han arrojado el resultado probablemente más imprevisto de todos: que, en el fondo, todo sigue igual que hace unos meses. El PP gana unos escaños, el PSOE retrocede pero poco, Podemos/IU crece pero casi nada, y Ciudadanos pierde espacio. Pero, el álgebra de pactos posibles se mueve dentro de los mismos parámetros que después de diciembre. Como reza el dicho francés, “cuanto más cambian las cosas, más permanecen igual”.

Es curioso, pese a los recientes escándalos, pese a la corrupción, pese a los debates y discusiones, pese a la prepotencia y los pactos o la falta de los mismos, en gran medida los españoles permanecen en el mismo punto que hace seis meses. Como si viviéramos estancados en el tiempo, esperando que comience la lucha de cuchillos en el interior de los partidos para que aprendan a negociar entre si.

Tribulaciones de la Clase Ociosa

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