Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

¿Qué es la sociología?

March 21st, 2021
Imagen que muestra una lupa estudiando a un grupo de gente, mostrando así como la sociología nos estudia a todos como conjuntos sociales.
¿Qué es la sociología? Es el estudio de quienes somos todos nosotros juntos.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.

Gustavo Adolfo Becquer

Curiosamente, las palabras que Becquer dedicó a la poesía son perfectamente válidas para la sociología. Sociología eres tu, y soy yo, y tus vecinos, y muchas más cosas. Hace 14 años, la andadura del blog comenzaba con esta misma pregunta, y ahora, tantos años después, voy a volver a enfrentarme a ella, pero lo voy a hacer desde una perspectiva nueva, espero que algo más sabia, fruto de muchos años lidiando con esta cuestión. ¿Qué es la sociología? Bueno, veamos qué revela tu pupila azul…

La definición más clásica de la sociología sería algo así como “la disciplina científica encargada de estudiar la sociedad”. Y, sin duda, es cierto. Pero cuando tratamos de ir más allá de esa definición tan somera, acaba habiendo tantas respuestas como sociólogos a los que preguntes, incluso más. Victor Sanz por ejemplo hizo una buena respuesta al respecto en su canal de Youtube. Y yo mismo, en mi versión del pasado, respondía a “qué es la sociología” básicamente enfrentándome a la pregunta desde el punto de vista de “qué hace la sociología”, algo que tiempo después revisité cuando hice el post sobre salidas profesionales de la misma.

Pero hoy, imbuido del espíritu de Becquer, creo que hace falta otro punto de vista. La sociología es la disciplina científica encargada de estudiar la sociedad… ¿es así? Sin duda, en parte, pero hay mucho más. Quizás suene un poco poético y poco científico de mi decir que la sociología es la ciencia que estudia lo que creamos juntos, lo que pensamos, lo que soñamos, lo que imaginamos, lo que recordamos, lo que hacemos, lo que vivimos y lo que sentimos. Es el estudio del ser humano y lo que este crea cuando está junto con otros seres humanos, y ya dijo Aristóteles que “somos animales sociales”, su concepto de “zoon politikon”. Si somos seres sociales, entonces la mayor parte de lo que somos, hacemos y vivimos es social por extensión, y por ello cae dentro de la esfera de lo que ocupa a la sociología. Al fin y al cabo, ya Comte señaló que es la más amplia (superior en la jerarquía en sus términos, aunque no creo que los conocimientos puedan jerarquizarse) de las ciencias dedicadas a las cuestiones de las personas frente a las ciencias de las cuestiones físicas.

Entonces, ¿qué es la sociología? La sociología es el estudio de lo que imaginamos como conjunto. Innumerables de las cosas que nos rodean en la sociedad son producto de esta imaginación, esta capacidad de crear objetos que no son materiales pero viven en nuestras cabezas y, por tanto, nos pueden ayudar a hacer realidad cosas que no existían antes. Teorías como la de la inercia de Becker (no el poeta, el sociólogo americano) cuando habla de la creatividad humana en la música son un buen ejemplo de esto. Pero hay muchas cosas más.

Las ideas anidan en nuestra mente y cambian la forma en que actuamos, y al hacerlo cambian el mundo. Como percibimos una cuestión cambia el modo en que entendemos esa cuestión y, con ello, qué clase de realidad genera para nosotros, como muestra la teoría del enmarcado. Ver una tela con colores puede ser un vestido bonito, o una colorida guirnalda en la calle… o puede ser una bandera. Técnicamente todos esos son trozos de telas de colores, pero la idea que asociamos a la bandera cambia la realidad de lo que esa tela es, para representarnos a todos, o a algunos, para transmitir ideas que son construidas socialmente. ¿Tiene esa bandera aguilucho o no tiene aguilucho? ¿Es una bandera roja y amarilla con tres franjas vista en Barcelona, o en esa misma ciudad hay muchas más franjas rojas y amarillas? La realidad objetiva de las telas de colores son las mismas, pero el contexto, el modo en que la imaginamos, cambia por completo. Por eso la sociología se ocupa de la imaginación de la gente.

Y con la imaginación va la capacidad de crear cambios sociales. ¿Qué es la sociología, pues? Es el estudio de los cambios que hacemos cuando imaginamos cosas. Normalmente les damos nombres, como el nacionalismo que asociamos a una bandera u a otra, pero también tienen nombres muy distintos, algunos positivos como feminismo, otros negativos como racismo. El mundo de las ideas vive en las personas que encarnan esas ideas, como diría Foucault, y al hacerlo cambian el modo en que actúan con los demás. Si alguien cree en el ecologismo, por ejemplo, es más probable que recicle, que vote a partidos que tienen ideas acerca de crear un entorno sostenible, etc. Estas pequeñas acciones de cada persona se suman a las acciones más grandes que hace con otras personas, como las manifestaciones, para ir cambiando los estados de opinión de una sociedad y, al hacerlo, transforman esa sociedad paso a paso.

Red de personas conectadas entre si por relaciones, ejemplificando cómo la organización de la sociedad es uno de los temas principales de la sociología.
El estudio de la organización de la vida social es una de las cuestiones principales de la sociología.

Y esta imaginación no solo vive en el etéreo, pues también rige el modo en que nos organizamos. ¿Qué es la sociología entonces? Es el estudio de los modos en que organizamos la vida en común. Códigos legales, instituciones, religiones, organizaciones laborales… Durkheim dijo que la sociedad está llena de hechos sociales, elementos exteriores al individuo que condicionan su actuación. Así, si vemos un semáforo en rojo, paramos el coche porque sabemos que saltárselo nos generaría una multa. Un hecho externo que condiciona una acción humana interna. La organización, lo que creamos como conjunto, es uno de los campos centrales de estudio de la sociología.

El tipo de organizaciones que creamos condiciona el modo en que podemos actuar en una sociedad tanto como lo hace el código legal o el de tráfico. Que se crease la idea de sindicatos, por ejemplo, cambió todo el mundo laboral y las condiciones de producción. Que se organizase la Iglesia Católica como lo ha hecho ha condicionado siglos de pensamiento humano en las más diversas direcciones, permitiendo la creación de maravillas como la Capilla Sixtina, y terrores como la inquisición. Los seres humanos continuamente estamos usando nuestra imaginación y creatividad para inventar cosas que luego se vuelven externas a nosotros y conviven con nosotros en el espacio social, posibilitando cosas que antes eran imposibles materialmente (por ejemplo, hablar con alguien de otro lado del mundo a través de las redes telefónicas) como sociales (como la creación de un código de derechos que permite que todos los ciudadanos, al menos sobre el papel, tengan los mismos derechos).

El modo en que nos organizamos, sin embargo, va profundamente relacionado con el modo en el que recordamos. ¿Qué es la sociología en este sentido? Es el estudio de cómo todo una serie de condiciones heredadas nos ha llevado a ser como somos. La historia, por ejemplo, ha condicionado mucho de lo que pensamos o sentimos en la actualidad, porque muchos de los objetos sociales que nos rodean en realidad son anteriores a nuestra llegada al mundo, creados por aquellos que nos precedieron; sean ciertas instituciones, la Iglesia Católica por ejemplo, o sean ciertas estructuras sociales, como las desigualdades en la riqueza, la historia nos lega un montón de respuestas al mundo que fueron dando aquellos que nos precedieron.

La tradición, buena parte de los valores de una sociedad, la imagen que tiene de si misma y de su lugar en el mundo… todo esto y mucho más es fruto de un largo y dilatado proceso de construcción social conjunta de los miembros de esa sociedad, pasado de generación en generación. Con cambios sutiles y suaves, o bruscos y fuertes, lo que recordamos como sociedad condiciona todo lo que somos y, cuando choca con la creatividad, da pie a las diversas posibilidades de lo que seremos. Es a lo que se dedica la sociedad civil, a la lucha por conformar la sociedad futura sobre los cimientos, a menudo sólidos e injustos, que nos han legado aquellos que vinieron antes. Las estructuras sociales, de todo tipo, tienden a consolidar diversas estructuras de poder y desigualdad, asentadas sobre mitos del pasado (como las tradiciones o los valores “de siempre”) que tratan de mantener la sociedad estable; frente a este papel central de la memoria social, la imaginación social se lanza a la batalla por cambiar todas esas nociones, esas justificaciones, y habilitar nuevas posibilidades que antes eran completamente impensables.

Y es que, si toda la tradición estructural de la sociología nos habla del peso de lo externo a las personas, la sociología en realidad también nos habla mucho de lo que somos. ¿Qué es la sociología? En este sentido, es el estudio de cómo nos relacionamos unos con otros, cómo nos tratamos, las cosas que hacemos juntos. Desde Goffman con sus estudios de la interacción social y los rituales humanos, la microsociología se ha centrado siempre en el papel y el modo en que la gente vive en la sociedad. ¿Por qué nos saludamos dándonos la mano cuando no nos conocemos? Porque es un conocimiento receta, aprendido socialmente desde que somos pequeños, que guía el modo en que interactuamos con alguien con quien estamos empezando a establecer cualquier tipo de relación. Por qué cambia el modo en que nos comportamos cuando estamos con la familia o el trabajo tiene que ver con los roles sociales que cada uno aceptamos que tenemos, y el papel que desarrollamos en la dramaturgia social cotidiana en la que vivimos inmersos.

Todo lo que hacemos unos con otros sigue ciertos patrones, ciertas lógicas, ciertas razones. Sean arrebatos pasionales o sean actos fríos y calculados, la vida en sociedad es como un baile, donde cada actor sabe bien qué debe hacer en cada momento. Una coreografía muy bella que desarrollamos miles de millones de personas al mismo tiempo, con aciertos y errores, que lentamente, día a día, construye lo que para nuestros hijos será la historia, el mundo que les hemos legado. Podríamos parafrasear a Descartes y decir “soy, luego existo”, porque no es al pensar que garantizamos nuestra existencia, sino al interactuar unos con otros, al hacer cosas, al vivir en comunidad.

Los sentimientos son un campo de estudio de la sociología, porque son creados socialmente.

Y es que la sociología también se encarga de cómo y por qué sentimos y vivimos de cierta manera. Se preocupa por hábitos de vida (por ejemplo todo el trabajo de Bauman en torno a la idea de sociedad líquida y el modo en que vivimos cosas como el amor líquido), por los valores que tienen los integrantes de esa sociedad, o el modo y el por qué sienten de ciertos modos. No como individuos, por supuesto, eso es terreno de la psicología, pero si como colectivo. Y es que el modo en que sentimos viene condicionado por el modo en que hemos crecido y aprendido a vivir de cierta manera en sociedad. Por ejemplo, asociamos la música en clave mayor a algo positivo, bueno, que nos eleva, mientras que la música en clave menor tiende a ser asociado a lo íntimo, a lo triste, a lo oscuro. Eso es algo que hemos aprendido desde pequeños, por el modo en que se usa la música en cine, por ejemplo, asociando experiencias vitales a ciertos sonidos.

Y esto es una parte importantísima de los trabajos sociológicos en torno a cuestiones como la movilización política o la comunicación social, por ejemplo de mano de Lakoff, donde se ha descubierto por ejemplo que las emociones de las personas son mucho más útiles y eficaces para manipularlos que las argumentaciones factuales basadas en datos. Así la publicidad se ha vuelto tan emotiva, tratando de transmitir sensaciones y experiencias, porque como seres humanos estamos habituados y entrenados en ese tipo de lenguajes. Nos gustan las historias, nuestra propia vida nos la contamos como la historia de quienes somos y por qué somos como somos, cuales han sido las cosas buenas y malas que nos han condicionado, etc.

Los discursos sobre las narrativas de vida son a su vez extensibles socialmente, cuando se habla por ejemplo del modo en que la gente vive ciertas situaciones y problemas, y crean una narrativa como colectivo. La narrativa del colectivo afroamericano en torno a la esclavitud, la desigualdad, la injusticia o la lucha por conquistar sus derechos como seres humanos sigue muy viva en buena parte de la gente de ese colectivo, como se vio durante el reciente movimiento de black lives matter. Y toda historia, sea en el cine o en la publicidad, se cuenta no solo con los hechos que narran esa historia, sino con las emociones que viven las personas que son parte de esa historia. El odio y el miedo, la venganza o el revanchismo son parte importantísima de los discursos exaltados de Hitler antes de la Segunda Guerra Mundial, como lo son con las campañas de Trump en épocas más recientes. El modo en que sentimos como conjunto es, sin duda, una parte importante de las preocupaciones sociológicas, cuando se trabajan cuestiones como valores e identidad, porque en buena parte somos nuestros sentimientos.

Pero también la sociología se encarga de las cosas que hacen que la vida valga la pena. Los estudios culturales, los análisis de las diversas fuentes de ocio y diversión, de las narrativas y estereotipos presentes desde el cine a las novelas o videojuegos, constituyen una fuente importante de estudios sociológicos y de sus análisis. El modo en que vivimos el tiempo de ocio es una parte central delo que se entiende que es “el modo de vida” de una sociedad y condiciona profundamente el modo en que sus habitantes se comportan en todo momento. Toda la rama dedicada al análisis de contenidos, por ejemplo, se encarga a menudo de estudiar objetos culturales, como un poema como el de Becquer que abre este post, buscando desentrañar por qué nos gusta, qué significatividad cultural tiene, por qué empatizamos o nos emocionamos con él.

Todo esto y mucho más es lo que estudia la sociología, porque al final, la sociología es el estudio científico de la vida humana en sociedad. Sea con técnicas cuantitativas (como la estadística, las encuestas, los estudios demográficos…) o con técnicas cualitativas (entrevistas en profundidad, observación, etc.), la sociología se dedica a construir hipótesis y contrastarlas con la realidad para tratar de confirmar su adecuación a la misma. Y, al hacerlo, apila esas hipótesis construyendo puentes entre ellas, hasta crear teorías que explican distintos aspectos de nuestra vida en común. Desde la teoría del enmarcado a la teoría de los hechos sociales ya mencionadas aquí, a la teoría de la sociedad de la información o de la sociedad del riesgo, de la teoría queer a la teoría nacionalista… la teoría da explicaciones posibles a la vida en conjunto y sirve para tratar de aprender de nosotros mismos, y con ello, ir lentamente mejorando el modo en que nos comportamos, en que nos tratamos y el modo en que se produce nuestra vida como conjunto.

Y pasito a pasito, contribuir al enorme debate social en torno al cambio social, el mundo que consideramos que queremos para nuestro futuro, y los problemas y dificultades que tenemos a la hora de alcanzar ese objetivo. Porque siempre se dice que la sociología es una ciencia que molesta, porque demasiado a menudo, descubrir esas verdades muestra muchas de las cosas que demasiada gente querría mantener ocultas, desde los mecanismos del poder y la opresión, a la extensión de ideologías peligrosas socialmente, a tantas otras cosas.

Así que, ya que tu lo preguntas, sociología siempre serás tú, y yo, y ella, y él… nosotros, los seres humanos y todo lo que hemos creado y nos acompaña en este viaje que hace nuestro planeta azul alrededor del sol.

Costán Sequeiros Bruna

Y para ti, ¿qué es la sociología?

La Emergencia del Campo Interestatal

March 21st, 2021
Esfera de hecha con las banderas del mundo, que ejemplifica cómo la emergencia del campo interestatal cambia a todos los países.
La emergencia del campo interestatal es un proceso que cambia el modo en que funciona el planeta entero.

Por cambios en la vida he descubierto que el link original a este artículo había dejado de funcionar, y siendo el primer artículo que publiqué en su momento en una revista científica, le tengo especial cariño. Así que lo he subido de nuevo a Academia pero con el contenido completo de La Emergencia del Campo Interestatal para que, en caso de que la página de La Balsa de Piedra siga caída, el artículo se pueda leer.

En cuanto al tema del que trata, La Emergencia del Campo Interestatal es un artículo que resume la idea central de la que fue mi tesis: la idea de que, ante nuestros ojos, está emergiendo un campo de relaciones políticas globales donde distintos actores actúan y toman posiciones. Fue publicado originalmente en 2013 con lo cual algunas de las cosas hoy en día habría que actualizarlas un poco, pero buena parte de los temas tratados siguen igual de vigentes hoy que entonces, especialmente tras avivarse con debates como la crisis sanitaria actual que vive el mundo, o el reciente Brexit. ¡Espero que os sea interesante!

Link en Academia

Link original de la revista La Balsa de Piedra (actualmente no funciona)

Costan Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas de la emergencia del campo interestatal?

Orwell: vigilancia en la sociedad del siglo XXI

January 20th, 2021
Orwell nos plantea el debate entre vigilancia y libertad en la sociedad moderna.
Orwell nos plantea el debate entre vigilancia y libertad en la sociedad moderna.

Orwell es, sin duda, un videojuego muy interesante. El punto de partida es que nos contratan como investigadores en La Nación para resolver unos atentados que tienen lugar en nuestro primer día y para ello ponen a nuestra disposición el programa Orwell. Este lo que hace, básicamente, es acceder a las redes sociales, páginas webs, y otros elementos digitales para extraer información, hacer perfiles y agregarlos. Al hacer esto, vamos juntando las pistas de lo que está ocurriendo, y avanzamos una historia que se va desarrollando con cada día de juego ante nuestros ojos. Es un juego cortito, de hecho da la sensación de que se acaba cuando está llegando a su mejor momento, que con su peculiar estética consigue transmitir muy bien las sensaciones de que estamos observando una sociedad real desde un panóptico digital.

Pero desde un punto de vista social, del mensaje, el desarrollo de Orwell va mucho más allá de la investigación de los atentados, para ser una muy interesante reflexión sobre varios puntos centrales de nuestro mundo actual: el dilema que enfrenta vigilancia e intimidad, y el que se refiere a libertad y seguridad.

El paso del tiempo histórico

January 2nd, 2021
El tiempo historico es muy diferente al tiempo como lo vivimos las personas.

A priori, el tiempo es una magnitud objetiva que podemos contrastar simplemente mirando un reloj. Tic, tac, un segundo dura exactamente un segundo, y una hora lo que corresponde a sesenta minutos. Así, mientras nos mantengamos lejos de las naves espaciales, la velocidad luz y todas las cosas que la teoría de la relatividad demuestra que distorsionan el tiempo, podemos más o menos confiar en la predictabilidad del mismo.

Sin embargo, la realidad es que, aunque es una magnitud física muy previsible, no la vivimos de un modo tan claro y objetivo. Al contrario, la experiencia del tiempo es extremadamente subjetiva, así si nos divertimos el tiempo pasa muy rápido y si nos aburrimos lo hace despacio. No vivimos el tiempo como es, sino como lo sentimos, lo cual por ejemplo es muy visible cuando llega el solo de guitarra de una canción de rock, que da la sensación de que la canción es más rápida cuando no es el caso sino que simplemente se están dando más notas dentro de cada compás, no se ha alterado el tempo.

Esta percepción subjetiva del tiempo ha ido cambiando con las épocas. No se percibía y sentía igual el tiempo, por ejemplo, en la antigua Grecia (cuando creían que el tiempo era circular y no lineal) o en la Edad Media (cuando pensaban que el tiempo no cambiaba, simplemente llegaría algún día el fin del mundo). Al fin y al cabo, la misma idea de progreso social, la noción de trabajar en el presente para construir un futuro mejor, es un invento de la Ilustración, así que no tiene ni 500 años.

Democracia, deslegitimación y cambio social

November 15th, 2020
Nuestro artículo, publicado en la revista Barataria.

Hoy comparto con vosotros el último artículo que nos han publicado a Héctor Puente y a mi, titulado “Democracia, deslegitimación y cambio social: el videojuego como dispositivo de cuestionamiento político”. Ya se que el título es un poco largo, pero es lo que hay. Fue publicado en el número 29 de la revista Barataria, Revista Castellano-manchega de Ciencias Sociales. Está dedicado a ilustrar cómo los jugadores de videojuegos pueden aprender muchas lecciones muy valiosas sobre la política y la democracia según los juegos a los que juegan, y cómo esto conlleva unos aprendizajes que luego se transforman en motores de un cambio social real fuera de las pantallas. De hecho, el resumen del artículo dice:

Tradicionalmente, el Estado ha organizado una serie de instituciones que garantizan el aprendizaje y adoctrinamiento en el sistema. Pero las democracias llevan en crisis de legitimidad desde la crisis económica de 2007/08, una deslegitimación que crece a medida que las TIC llevan nuevos modelos políticos e ideas de un lado a otro del mundo. Un entorno digital que transporta valores culturales a través de todos los productos mediáticos, siendo los videojuegos uno de los más importantes hoy en día. Esto los ha convertido en un campo de aprendizaje y experimentación que ha llevado a la aparición de espacios políticos en los videojuegos (como manifestaciones o escenarios de lucha y activismo), exigencias a las compañías desarrolladoras, estructuras de relaciones más horizontales y muchos espacios de discusión identitaria (como el género). Aprendizajes que los ciudadanos obtienen en su tiempo de ocio pero que no se olvidan cuando desconectan de sus juegos, sino que quedan insertados en sus identidades.

Para los que estéis interesados en este tema, como siempre os dejo los links para que podáis descargarlo gratuitamente.

Este es de la revista Barataria

Y este es el de mi página de Academia

¡Espero que os sea interesante la lectura!

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas sobre este artículo sobre cómo los videojuegos afectan a la forma en que entendemos la política?

La muerte de la democracia

November 3rd, 2020
Franco y Hitler son historias muy distintas sobre cómo se produce la muerte de una democracia.
Franco y Hitler son historias muy distintas sobre cómo se produce la muerte de una democracia.

La imagen más habitual de cómo se produce la muerte de una democracia suele tener que ver con un general inspirado, que saca los tanques a las calles y da un golpe de estado. Ejemplos de esto hay numerosos, desde Franco en España a Pinochet en Chile. Sin embargo, aunque el final pueda ser por medios militares, la realidad es que esas democracias ya estaban heridas de gravedad antes de los eventos que llevaron a su final.

La democracia, como sistema, es al mismo tiempo muy fuerte y muy frágil, y ambas cosas por la misma razón: la legitimidad. La legitimidad, si lo resumimos mucho, es el conjunto de razones que llevan a que la población de un Estado acepte que el gobierno que tiene en un momento dado es válido y aceptable. Sea por motivos tradicionales o motivos legales, porque ha sido elegido por el pueblo o cualquier otra razón, la legitimidad es clave para todo sistema político si no se quiere estar enfrentando a continuas revueltas y disturbios.

El revisionismo histórico

June 24th, 2020
El revisionismo histórico muestra que el pasado es parte activa del presente.
El revisionismo histórico muestra que el pasado es presente.

La historia es un elemento vivo de nuestro presente. De hecho, muchos de los dichos comunes la incluyen de un modo u otro: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, “la historia la escriben los vencedores”, etc. Esto implica una cuestión central de la misma: que cuando miramos hacia atrás no lo hacemos de modo objetivo.

La razón de esto es que precisamente porque es en el presente cuando miramos hacia atrás, lo hacemos con una mirada condicionada por los prejuicios y nociones del presente, que busca en el pasado respuestas, ejemplos y casos que nos sean útiles ahora. Por ello, el revisionismo histórico es inevitable, es algo que no es ni de lejos nuevo y nos va a acompañar probablemente durante mucho tiempo.

La Guerra de los Mundos y la importancia del contexto

May 23rd, 2020
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.

Publicada originalmente en 1898, esta novela de H. G. Wells pronto se convirtió en un clásico de un género que estaba siendo inventado por aquella época, con obras como Frankenstein de Mary Shelley. La ciencia ficción estaba naciendo, y dando de la mano dos conceptos que creaban nuevos tipos de historias: la ciencia y la ficción.

Así, la buena ciencia ficción se basa en introducir una serie de premisas de ficción en el interior de una visión científica del mundo. Con eso no se refiere a que toda novela de ciencia ficción se base en desarrollos científicos, Neuromante por ejemplo no trata de ese tema, sino que se basa en una comprensión del mundo tal y como es en el momento en que se escribe. Y esta pieza es clave, La Guerra de los Mundos se escribe a finales del siglo XIX. Aviso, ya de antemano, que voy a hacer algunos spoilers de la novela a la hora de analizarla aquí, entiendo que habéis tenido más de un siglo para leerla, pero si no queréis spoilers no sigáis leyendo.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

Las tres principales fuentes de cambio social

January 17th, 2020
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, es inevitable ver que el mundo ha cambiado mucho. Solo contando el breve tiempo en que hemos estado en la Tierra como homo sapiens sapiens, nuestro modo de funcionar, vivir, sentir, trabajar, hacer, competir, colaborar, crear… todo, ha cambiado dramáticamente un montón de veces. Las sociedades resultantes de la combinación de todas esas cosas se vuelven irreconocibles a si mismas según pasa el tiempo y cambian sus valores, sus instituciones, sus ambiciones. Ese es el resultado del cambio social.

Vivimos hoy en día en un mundo de cambio social acelerado, donde proceso se da cada vez con más frecuencia, en intervalos más y más cortos. Si la vida de un campesino medieval probablemente fuera muy similar a la de su padre y abuelo, nosotros podemos notar cambios dramáticos en la nuestra simplemente mirando 10 años hacia el pasado. Para ello, el cambio se genera históricamente (de un modo breve y simplificado) por tres vías distintas.

Los distintos tipos de inteligencia

December 13th, 2019
Imagen de la inteligencia
La inteligencia: la gran clave para entender tantas cosas.

A principios del siglo XX, la psicología dedicaba muchos esfuerzos a entender qué era eso de la inteligencia. Se propusieron numerosas definiciones que, de un modo u otro, focalizaban el estudio de la misma en torno a la capacidad intelectual, la capacidad de abstracción, la racionalidad, etc. Sin embargo, en esta época inicial había cierta amplitud de miras en torno al entendimiento de la cuestión, con diversas teorías que no estaban necesariamente de acuerdo del todo con esa visión de la inteligencia.

Eso cambió a partir más o menos de los años 20. El auge de los tests de coeficiente intelectual que se estaba produciendo desde 1917 abrió un mundo para explorar y medir la inteligencia. Tests que medían estas características fueron implantados en diversas empresas, en el ejército americano, etc. como modo de saber a priori quienes eran aptos para ciertos puestos. Y, al extenderse, la visión de la inteligencia quedó cada vez más centrada en esa forma particular de entenderla: de hecho, llegó a decirse que “inteligencia es eso que miden los tests” (lamentablemente, no encuentro ahora de quien era la cita).

La historia de las marcas

October 6th, 2019
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.

La historia de las marcas, desde Coca-Cola a Ford, que voy a contar ahora es una adaptación libre de cómo lo cuenta Naomi Klein en su famoso libro No Logo. Pero vamos a empezar nuestro recorrido antes que ella, yéndonos tan atrás como el Renacimiento o la Edad Media. Por aquel entonces, la producción de bienes se hacía o bien en casa de cada uno, o en los talleres gremiales. Lo que esto implica es que los bienes en sí eran únicos, cada silla, mesa o prenda de vestir había sido hecha a mano por artesanos y, como tal, estaba “adaptada” a las necesidades del cliente y era distinta a las otras aunque solo fuera porque a mano nunca salen dos cosas iguales.

Por aquel entonces, por tanto, no había necesidad de crear una marca. Es cierto que algunos fabricantes indicaban quien había sido el gremio o el artesano que había fabricado cada cosa dejando su sello (marca) personal en él, pero en general no es algo que importase demasiado. Siendo cada objeto relativamente único, era tan fácil como preguntar al duelo quien se lo había fabricado para saberlo y así decidir si queríamos visitar al mismo artesano o a otro cuando nosotros necesitásemos un objeto del estilo.

Crítica de serie: Mindhunter

September 17th, 2019
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.

Mindhunter es la nueva serie policiaca de Netflix es una serie poco habitual en el género, en la medida en que no va tanto de los casos que se encuentran los protagonistas como del desarrollo de la unidad de perfiles criminales y de asesinos en serie. En ese sentido, tiene más en común con series como Masters of Sex que Ley y Orden, o CSI; no en vano, como Masters of Sex, Mindhunter está inspirada en una historia real, en unos libros escritos por la persona en la que está claramente basado el protagonista. Un buen drama, pues, centrado más en el desarrollo de los personajes que en los casos que abarcan, y que plantea momentos bastante interesantes narrativamente, y personajes tratados con más profundidad de la habitual (los asesinos). Una dirección que cumple bien, unos buenos tiempos e interpretaciones, unos guiones y desarrollos que no siguen estrictamente lo esperado en una serie policial hacen todo ello de Mindhunter una serie que sin duda es muy interesante.

Pero más que como serie policiaca, Mindhunter es interesante desde una perspectiva sociológica y social. Y no solo porque salgan varios autores sociológicos mencionados, desde Durkheim a Goffman en diversos puntos de la misma, que también. El verdadero jugo social se encuentra principalmente en los primeros capítulos, cuando describe muy detalladamente un mundo en cambio.

Una breve historia del poder en las relaciones internacionales

November 26th, 2018

Historia de la primera guerra mundialNos encontramos a principios del siglo XX, época final del dominio británico del mundo; sin embargo, bajo el brillo del recuerdo del poder de la Gran Bretaña victoriana, el poder de Estados Unidos crece a toda velocidad hasta superar a su antiguo amo. Le damos un golpecito al reloj para avanzar la historia y, tras unos treinta millones de muertos, nos encontramos en 1919 cuando, tras el terror de la Gran Guerra, se crea la Sociedad de Naciones. La idea era evitar que ocurriese de nuevo una tragedia como aquella… obviamente fracasó.

Unos ochenta millones de muertos después, con el polvo asentándose sobre Hiroshima y Nagasaki, nos encontramos con que la Sociedad de Naciones fracasó. Sobre esos cadáveres, para prevenir que algo así volviese a ocurrir, se crea la Organización de las Naciones Unidas y, con ella, se pone el pilar del orden internacional que viene desde entonces. Es 1945 y Gran Bretaña deja el centro del escenario a los Estados Unidos.

Crítica de serie: The Crown

June 13th, 2018

The Crown - portadaThe Crown es la serie que narra como la reina Isabel de Inglaterra llega a su puesto y cómo es reinar a partir de entonces durante la época de mediados del siglo XX. En línea con el cine más intimista, es una serie lenta, muy pausada, sin grandes momentos de tensión o de drama, que se toma su tiempo para ir desarrollando el ambiente y los personajes con cuidado. Los actores cumplen muy bien, el guión está bien llevado en su estilo, la fotografía, ropajes y dirección están muy bien y las localizaciones igual. El resultado con ello es una serie que es como una biografía, lenta y bien llevada, que vale la pena.

Sociológicamente si que es más relevante, ya que trata muchas cosas que todavía nos afectan hoy en día. Así, como con todas las obras históricas, una primera parte de interés sociológico se encuentra en cómo The Crown retrata una época distinta a la nuestra, permitiendo así contrastar los cambios sociales que han ido ocurriendo. Igual que en Mad Men, por ejemplo, cosas como el papel de la mujer son muy relevantes en la serie, si bien quizás no tanto como en la serie de los publicistas ya que ellos están más en contacto con el “mundo diario”. 

Tribulaciones de la Clase Ociosa

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