Tribulaciones de la Clase Ociosa

Un blog de sociología y ciencia política donde revisar el funcionamiento de la sociedad, las noticias de actualidad española e internacional, así como el análisis de las múltiples dimensiones de eso que llamamos sociedad

El revisionismo histórico

June 24th, 2020
El revisionismo histórico muestra que el pasado es parte activa del presente.
El revisionismo histórico muestra que el pasado es presente.

La historia es un elemento vivo de nuestro presente. De hecho, muchos de los dichos comunes la incluyen de un modo u otro: “quien no conoce la historia está condenado a repetirla”, “la historia la escriben los vencedores”, etc. Esto implica una cuestión central de la misma: que cuando miramos hacia atrás no lo hacemos de modo objetivo.

La razón de esto es que precisamente porque es en el presente cuando miramos hacia atrás, lo hacemos con una mirada condicionada por los prejuicios y nociones del presente, que busca en el pasado respuestas, ejemplos y casos que nos sean útiles ahora. Por ello, el revisionismo histórico es inevitable, es algo que no es ni de lejos nuevo y nos va a acompañar probablemente durante mucho tiempo.

Pongamos primero un ejemplo de revisionismo histórico que es, en principio, neutral hoy en día: la historia del Rey Arturo. En las versiones más antiguas de la leyenda, muchos de los elementos que hoy consideramos habituales no están presentes, y fueron introducidos en versiones posteriores de la misma. Por ejemplo, toda la trama de Lancelot y Ginebra no se introduce en la historia hasta que Chretien de Troyes lo introduce cuando en el siglo XIII está en auge el amor cortés. Reinventa, con ello, la historia de Arturo para introducir en ella las sensibilidades y preocupaciones que en sus tiempos plagan a su sociedad y, al hacerlo, cae dentro de lo que hoy consideraríamos revisionismo histórico. Y si sigues avanzando la historia de Arturo como en el video del link, otros elementos son añadidos posteriormente como la espada mágica Excalibur, el Santo Grial o muchos de los caballeros de la tabla redonda. Especialmente interesante es cómo, con la caída de prestigio del amor cortés y el ascenso de la visión de la infidelidad como algo malo, la propia historia de Lancelot es reconstruida para que no sea el caballero perfecto y sea castigado por enamorarse de Ginebra.

Arturo, Ginebra y Lancelot... un drama fruto del revisionismo histórico que todavía encandila en el presente
Arturo, Ginebra y Lancelot… un drama fruto del revisionismo histórico

Como se ve, por tanto, el revisionismo histórico no es nada nuevo, lleva con nosotros desde el principio de los tiempos y probablemente nos acompañe hasta el final. Porque uno podría pensar que, a mayor cantidad de pruebas, restos y evidencias, más improbable es caer en el revisionismo histórico. Al fin y al cabo, si quedan cronologías, diarios, pruebas, etc. sólidas de cómo fueron los momentos históricos, las figuras que en ellos aparecen serán más claras y más inequívocas. Pero esto tampoco es cierto. Basta con echar un vistazo a la cantidad de películas sobre Robin Hood que se hicieron en el siglo XX y cómo destacan y narran de distinta forma al personaje para ver que seguimos con la misma capacidad de reinventar las historias del pasado incluso cuando, como en el caso de Drácula, la historia original está perfectamente conservada y es accesible a cualquiera que quiera leerla.

Reconstruimos las ficciones del pasado para encajar con nuestros intereses y sensibilidades modernas. Para hacerlas más emocionantes, más trágicas, más “auténticas”, etc. Y si lo hacemos con la ficción, ¿por qué no hacerlo con la historia real?

Toda figura del pasado es objeto continuo de revisionismo histórico. Esto se debe a que todas ellas tienen personalidades complejas que encajaban en el tiempo y contexto en que vivieron, pero que normalmente son demasiado amplias como para transportarse por el tiempo. Es improbable que mucha gente sepa de los amores de adolescencia que pudo haber tenido Hitler, por ejemplo, aunque eso probablemente afectó a su personalidad y trayectoria vital; del mismo modo que no recordamos habitualmente cual era el esclavo favorito de Washington. Las figuras del pasado se narran en relación con los momentos clave de los que fueron parte, no en base a lo que fue el conjunto completo de sus vidas: Hitler y el nazismo, Washington y la guerra de independencia norteamericana. Y esos eventos se narran desde el punto de vista de los intereses del presente. ¿Consideramos el nazismo como algo malo? Entonces Hitler será narrado como un villano. ¿Y consideramos la libertad americana algo bueno? Entonces Washington será pintado como un héroe.

Pero la realidad es que en ambas figuras, como en todas las demás, hay la infinidad compleja de matices que toda persona va desarrollando a lo largo de toda una vida. Y son esos matices los que hacen que cada persona se pueda ver de diversos modos, según donde ponemos el énfasis.

Si en vez de fijarnos en la guerra de independencia nos fijamos en la esclavitud, la narración de Washington será la de un villano; y si nos fijamos en la trayectoria artística narraremos a Hitler como alguien normal frustrado por no poder ser un pintor. Así, cambiando el punto de vista desde el que mira nuestra cámara, cambia por completo el retrato de la persona que estamos mirando porque reinterpretamos su vida y sus hechos en base a un marco diferente.

El revisionismo histórico pone énfasis en dimensiones que la narrativa original había ignorado acerca de los personajes del pasado.
El revisionismo histórico pone énfasis en dimensiones que la narrativa original había ignorado.

El presente está siempre lleno de batallas por el pasado que hemos vivido y cómo lo narramos, porque la legitimidad de una sociedad a menudo se basa en la historia y la tradición. Cambiando su historia y tradición, cambiamos qué se considera válido, lo cual abre la puerta al campo de batalla continuo en torno al revisionismo histórico y la forma “correcta de contar lo que pasó”. Estados Unidos tiene hoy en día abierto ese frente, por ejemplo, con todo el movimiento de Black Lives Matter y la lucha por cambiar la narrativa de los generales del bando confederado a base de derribar sus estatuas o rebautizar las bases militares. Pero no es cosa solo norteamericana aunque ahora llene las pantallas. La lucha en España en torno a sacar los cadaveres de las cunetas o el uso y legitimidad de los símbolos franquistas sigue perfectamente abierto y es un campo de batalla sobre cómo narramos nuestro pasado y cómo lo recordamos.

El revisionismo histórico es, por tanto, parte natural de nuestra sociedad. Incluso los historiadores más profesionales con sus esfuerzos por lograr descripciones objetivas del pasado se encuentran con que a menudo sus trabajos son sesgados por ellos mismos o por aquellos que los leen, de modo que su objetividad se pierde rápidamente al llegar al debate público.

Y, aunque pueda parecer superficial, cosas como luchar sobre si una estatua se mantiene en la plaza central de un pueblo o no, es una cosa importante. Es una muestra de la lucha continua en torno a los símbolos del pasado y lo que ellos representan en el presente. Los símbolos nunca están muertos en una sociedad, sino que identifican ideas, colectivos, formas de vida, de modo que son extremadamente importantes. Cuando usamos el revisionismo histórico sobre ellos, lo que hacemos es narrar de modo diferente lo que esos símbolos significan, con la intención de cambiar el modo en que impactan en la sociedad presente. Véase por ejemplo la continua discusión sobre la bandera franquista usada por ciertos colectivos, frente a la bandera republicana usada por otros colectivos diferentes y, en el medio, la discusión sobre la bandera constitucional actual (que, en el fondo, es la búsqueda de un cierto compromiso entre las otras dos).

Muchos debates presentes importantes, por tanto, se basan en cómo entendemos el pasado y cómo lo narramos. El nacionalismo catalán por ejemplo, ha extendido en ciertos círculos la idea de que Cataluña lleva siglos oprimida por España, que es una ocupación, etc. cuando la realidad histórica es que Aragón se une a Castilla por matrimonio. Pero reabrir ese campo de batalla histórico es útil para construir la narrativa de que Cataluña merece “recuperar su independencia robada” lo cual tiene un impacto importante en el presente de la política catalana y el movimiento independentista, al margen de su acertada o errada descripción de los eventos históricos de los que habla.

Además, los símbolos no son neutrales en base al sitio donde se encuentran. Cuando antes hablábamos de la estatua en la plaza central del pueblo, lo que ahí tendríamos es un caso donde la figura ensalzada en esa estatua está en una posición de respeto, de reverencia, de importancia en el imaginario de ese pueblo. Igual que se les dan nombres de personas importantes que hicieron cosas relevantes a las calles y plazas, para recordarnos sus historias. Es algo en lo que incluso estamos dispuestos a gastar dinero porque creemos que es importante socialmente: y así, el aeropuerto de Madrid se renombró de Barajas a Adolfo Suárez.

La posición de honor y respeto de ciertas figuras es un reflejo del ideario de la sociedad. Ningún americano se sorprendería de ver una estatua de Washington encima de un caballo en una plaza pública, pero sin duda se sorprenderían de ver una de Hitler. Pero a la hora de escoger la posición central, ¿tomamos a Washington, o tomamos a Lincoln? Son dos presidentes, dos generales, ganaron las dos guerras más importantes de la historia norteamericana según su punto de vista… y significan cosas distintas.

El modo en que interpretamos a los personajes del pasado es la clave del revisionismo histórico.
El modo en que interpretamos a los personajes del pasado es la clave del revisionismo histórico.

La realidad es que el revisionismo histórico está continuamente trabajando en este tipo de dilemas. No se trata de olvidar el pasado, porque el pasado tiene lecciones importantes, pero si que es importante analizar y tener en cuenta el punto de vista desde el que miramos el pasado. Sacar a Franco del Valle de los Caídos es un acto de revisionismo histórico, pero también es un acto de justicia para aquellos que murieron obligados a construir ese valle, por ejemplo. Y dice mucho de nuestra sociedad el hecho de que se haya tardado tanto en mover ese cadáver y aún no se hayan desenterrado otros para moverlos a sitios más dignos. No se trata de destruir las cosas del pasado, sin duda, porque destruir el pasado no lo cambia, solo nos quita conocimiento; pero si que hay que hacer un trabajo por ajustar los lugares de prestigio y la interpretación que de ciertos pasajes del pasado se hacen y cómo encajan en el presente. Probablemente no haya que derribar las estatuas de figuras del pasado que podamos considerar negativas hoy en día, pero sí que hay que quitarlas de posiciones de prestigio y moverlas a sitios como museos o así donde se puedan incluir en su contexto y entender en su complejidad temporal.

Así que, cuando alguien proteste porque se está atentando contra el pasado, o la tradición, o cualquier cosa similar (como los toreros defendiendo que el toreo es tradición y cultura española, en lugar de entender que es tradición y “cultura” para cierta sociedad española y no para toda), tened en cuenta que en realidad está haciendo trampas. El pasado no está escrito en piedra, no hay un mensaje claro y unívoco ni figuras perfectamente comprendidas. Al contrario, el pasado es un entorno ambiguo cuyas percepciones confusas son fruto de la construcción que de ese pasado hacemos en el presente.

Costán Sequeiros Bruna

Y tú, ¿qué opinas del revisionismo histórico?

La Guerra de los Mundos y la importancia del contexto

May 23rd, 2020
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.
La Guerra de los Mundos es una obra maestra fruto de su tiempo, el siglo XIX.

Publicada originalmente en 1898, esta novela de H. G. Wells pronto se convirtió en un clásico de un género que estaba siendo inventado por aquella época, con obras como Frankenstein de Mary Shelley. La ciencia ficción estaba naciendo, y dando de la mano dos conceptos que creaban nuevos tipos de historias: la ciencia y la ficción.

Así, la buena ciencia ficción se basa en introducir una serie de premisas de ficción en el interior de una visión científica del mundo. Con eso no se refiere a que toda novela de ciencia ficción se base en desarrollos científicos, Neuromante por ejemplo no trata de ese tema, sino que se basa en una comprensión del mundo tal y como es en el momento en que se escribe. Y esta pieza es clave, La Guerra de los Mundos se escribe a finales del siglo XIX. Aviso, ya de antemano, que voy a hacer algunos spoilers de la novela a la hora de analizarla aquí, entiendo que habéis tenido más de un siglo para leerla, pero si no queréis spoilers no sigáis leyendo.

Coronavirus, relato social y un futuro mejor

May 2nd, 2020
El coronavirus, la historia y el poder de la crisis y su narrativa.
El coronavirus, la historia y el poder de las crisis y su narrativa.

La Historia muestra que a menudo, las crisis más fuertes, son herramientas potentes de construcción de un futuro diferente del esperado. Sea el coronavirus o sea cualquier otra, las crisis ponen en tela de juicio el entramado de cada sociedad, poniendo de relieve sus deficiencias, problemas y dificultades. En respuesta, nuevas medidas se pueden tomar para garantizar que esas situaciones no se repitan, llevando a cambios en la sociedad. No se trata, así, de que las crisis sean uno de los motores del cambio social, pero si que actúan como catalizadores y aceleradores del mismo.

Uno de los mayores logros de la segunda mitad del siglo XX para la construcción de una paz ha sido la Unión Europea. Si bien esta crisis ha mostrado que los países siguen compitiendo entre si aunque sean miembros de la Unión, lo cierto es que ya no competimos de modos tan violentos y terribles como hemos hecho en los siglos pasados, e incluso a veces logramos articular respuestas comunes a ciertos problemas, aunque sea tarde y mal.

Las tres principales fuentes de cambio social

January 17th, 2020
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.
El Imperio Romano es un gran ejemplo de cambio social en toda su complejidad.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, es inevitable ver que el mundo ha cambiado mucho. Solo contando el breve tiempo en que hemos estado en la Tierra como homo sapiens sapiens, nuestro modo de funcionar, vivir, sentir, trabajar, hacer, competir, colaborar, crear… todo, ha cambiado dramáticamente un montón de veces. Las sociedades resultantes de la combinación de todas esas cosas se vuelven irreconocibles a si mismas según pasa el tiempo y cambian sus valores, sus instituciones, sus ambiciones. Ese es el resultado del cambio social.

Vivimos hoy en día en un mundo de cambio social acelerado, donde proceso se da cada vez con más frecuencia, en intervalos más y más cortos. Si la vida de un campesino medieval probablemente fuera muy similar a la de su padre y abuelo, nosotros podemos notar cambios dramáticos en la nuestra simplemente mirando 10 años hacia el pasado. Para ello, el cambio se genera históricamente (de un modo breve y simplificado) por tres vías distintas.

Los distintos tipos de inteligencia

December 13th, 2019
Imagen de la inteligencia
La inteligencia: la gran clave para entender tantas cosas.

A principios del siglo XX, la psicología dedicaba muchos esfuerzos a entender qué era eso de la inteligencia. Se propusieron numerosas definiciones que, de un modo u otro, focalizaban el estudio de la misma en torno a la capacidad intelectual, la capacidad de abstracción, la racionalidad, etc. Sin embargo, en esta época inicial había cierta amplitud de miras en torno al entendimiento de la cuestión, con diversas teorías que no estaban necesariamente de acuerdo del todo con esa visión de la inteligencia.

Eso cambió a partir más o menos de los años 20. El auge de los tests de coeficiente intelectual que se estaba produciendo desde 1917 abrió un mundo para explorar y medir la inteligencia. Tests que medían estas características fueron implantados en diversas empresas, en el ejército americano, etc. como modo de saber a priori quienes eran aptos para ciertos puestos. Y, al extenderse, la visión de la inteligencia quedó cada vez más centrada en esa forma particular de entenderla: de hecho, llegó a decirse que “inteligencia es eso que miden los tests” (lamentablemente, no encuentro ahora de quien era la cita).

La historia de las marcas

October 6th, 2019
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.
La historia de las marcas es la historia de la evolución del capitalismo industrial.

La historia de las marcas, desde Coca-Cola a Ford, que voy a contar ahora es una adaptación libre de cómo lo cuenta Naomi Klein en su famoso libro No Logo. Pero vamos a empezar nuestro recorrido antes que ella, yéndonos tan atrás como el Renacimiento o la Edad Media. Por aquel entonces, la producción de bienes se hacía o bien en casa de cada uno, o en los talleres gremiales. Lo que esto implica es que los bienes en sí eran únicos, cada silla, mesa o prenda de vestir había sido hecha a mano por artesanos y, como tal, estaba “adaptada” a las necesidades del cliente y era distinta a las otras aunque solo fuera porque a mano nunca salen dos cosas iguales.

Por aquel entonces, por tanto, no había necesidad de crear una marca. Es cierto que algunos fabricantes indicaban quien había sido el gremio o el artesano que había fabricado cada cosa dejando su sello (marca) personal en él, pero en general no es algo que importase demasiado. Siendo cada objeto relativamente único, era tan fácil como preguntar al duelo quien se lo había fabricado para saberlo y así decidir si queríamos visitar al mismo artesano o a otro cuando nosotros necesitásemos un objeto del estilo.

Crítica de serie: Mindhunter

September 17th, 2019
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.
Mindhunter es una serie muy interesante para ver el desarrollo de la criminalística.

Mindhunter es la nueva serie policiaca de Netflix es una serie poco habitual en el género, en la medida en que no va tanto de los casos que se encuentran los protagonistas como del desarrollo de la unidad de perfiles criminales y de asesinos en serie. En ese sentido, tiene más en común con series como Masters of Sex que Ley y Orden, o CSI; no en vano, como Masters of Sex, Mindhunter está inspirada en una historia real, en unos libros escritos por la persona en la que está claramente basado el protagonista. Un buen drama, pues, centrado más en el desarrollo de los personajes que en los casos que abarcan, y que plantea momentos bastante interesantes narrativamente, y personajes tratados con más profundidad de la habitual (los asesinos). Una dirección que cumple bien, unos buenos tiempos e interpretaciones, unos guiones y desarrollos que no siguen estrictamente lo esperado en una serie policial hacen todo ello de Mindhunter una serie que sin duda es muy interesante.

Pero más que como serie policiaca, Mindhunter es interesante desde una perspectiva sociológica y social. Y no solo porque salgan varios autores sociológicos mencionados, desde Durkheim a Goffman en diversos puntos de la misma, que también. El verdadero jugo social se encuentra principalmente en los primeros capítulos, cuando describe muy detalladamente un mundo en cambio.

Una breve historia del poder en las relaciones internacionales

November 26th, 2018

Historia de la primera guerra mundialNos encontramos a principios del siglo XX, época final del dominio británico del mundo; sin embargo, bajo el brillo del recuerdo del poder de la Gran Bretaña victoriana, el poder de Estados Unidos crece a toda velocidad hasta superar a su antiguo amo. Le damos un golpecito al reloj para avanzar la historia y, tras unos treinta millones de muertos, nos encontramos en 1919 cuando, tras el terror de la Gran Guerra, se crea la Sociedad de Naciones. La idea era evitar que ocurriese de nuevo una tragedia como aquella… obviamente fracasó.

Unos ochenta millones de muertos después, con el polvo asentándose sobre Hiroshima y Nagasaki, nos encontramos con que la Sociedad de Naciones fracasó. Sobre esos cadáveres, para prevenir que algo así volviese a ocurrir, se crea la Organización de las Naciones Unidas y, con ella, se pone el pilar del orden internacional que viene desde entonces. Es 1945 y Gran Bretaña deja el centro del escenario a los Estados Unidos.

Crítica de serie: The Crown

June 13th, 2018

The Crown - portadaThe Crown es la serie que narra como la reina Isabel de Inglaterra llega a su puesto y cómo es reinar a partir de entonces durante la época de mediados del siglo XX. En línea con el cine más intimista, es una serie lenta, muy pausada, sin grandes momentos de tensión o de drama, que se toma su tiempo para ir desarrollando el ambiente y los personajes con cuidado. Los actores cumplen muy bien, el guión está bien llevado en su estilo, la fotografía, ropajes y dirección están muy bien y las localizaciones igual. El resultado con ello es una serie que es como una biografía, lenta y bien llevada, que vale la pena.

Sociológicamente si que es más relevante, ya que trata muchas cosas que todavía nos afectan hoy en día. Así, como con todas las obras históricas, una primera parte de interés sociológico se encuentra en cómo The Crown retrata una época distinta a la nuestra, permitiendo así contrastar los cambios sociales que han ido ocurriendo. Igual que en Mad Men, por ejemplo, cosas como el papel de la mujer son muy relevantes en la serie, si bien quizás no tanto como en la serie de los publicistas ya que ellos están más en contacto con el “mundo diario”. 

La filosofía detrás de la pena (judicial)

March 19th, 2018

penaAunque ya he expuesto en el pasado como la justicia es simplemente una herramienta en manos del poder para mantener a la sociedad controlada, hoy voy a hablar de las distintas ideologías que justifican por qué se imponen los distintos tipos de penas o sanciones. Así, la justicia actúa de un modo u otro según épocas porque sigue diversas ideologías base sobre cual es su función y para qué sirve que se impongan condenas.

La primera función clásica de la pena es la punitiva: en esta aproximación, las condenas sirven para castigar a quienes han infringido las leyes. En general, esta ideología suele ser transversal y estar en combinación con las demás, y se podría resumir en la frase “todo acto ilegal es castigado”.

Crítica de videojuego: Hellblade: Senua’s Sacrifice

January 7th, 2018

SenuaPara empezar, es innegable decir que Senua’s Sacrifice es un juegazo. A nivel de jugabilidad está muy bien, gráficamente es espectacular, el sonido es realmente impresionante y la trama funciona como los engranajes de un reloj para ser adecuadamente impactante y perturbadora. Pero si está en este blog este comentario no es por el aspecto lúdico excelente que tiene, sino por la capacidad que tiene para hacernos plantearnos cosas de nuestra sociedad y nuestras vidas.

La principal razón de esto es que Senua, la protagonista del juego, tiene psicósis (no confundir con psicopatía): oye voces continuamente, su percepción del mundo es peculiar, etc. Y el objetivo del juego es que, mientras nos divertimos jugando, por primera vez nos pongamos en la piel de alguien que tiene esos problemas mentales.

El contrato social se ha roto

November 14th, 2017

contrato socialSi echamos un vistazo atrás al siglo XVIII nos encontramos con que ruedan las cabezas de reyes y poderosos. En el XIX se destruyen fábricas y se montan sindicatos muy duros para luchar por condiciones laborales más justas. Es en el caldo de cultivo de esos fuertes conflictos entre la clase obrera y la clase dominante (y más si añadimos conflictos paralelos como la lucha feminista o contra el racismo) que surge la noción de crear un contrato social que permita garantizar lo que por aquel entonces se llamaba la “paz social”.

La idea del contrato, nunca firmado expresamente pero si presente en las obras de muchos autores, era que entre todos nos encargamos de apoyarnos y construir algo conjuntamente. Y que lo haríamos en la medida de nuestras posibilidades. En Europa, evolucionó más que en Estados Unidos, llegando a la idea de los Estados del Bienestar.

El origen y los límites de la globalización

April 8th, 2017

Como dice el estribillo de la canción infantil de Disney: “es un mundo pequeño después de todo”. Y es innegable que lo es, un mundo donde todo lo que ocurre inmediatamente se sabe en el otro lado del planeta, donde los riesgos nos afectan a todos, donde la cultura americana se escucha en los altavoces de las radios de la India, etc. Sin duda, vivimos en un mundo globalizado.

Pero si volvemos la mirada atrás, es fácil ver que el mundo no siempre ha sido así. Durante la edad media las noticias tardaban días, meses o incluso años en ir de un lado a otro, las fronteras fueron mucho más fuertes y dividían más a la gente durante la época colonial del siglo XVIII, etc. Venimos de un mundo fragmentado, que lentamente se ha ido reuniendo en torno a sus actuales centros.

Desglobalizar o el poder del miedo

February 1st, 2017

desglobalizarAbrimos las noticias y el mensaje desde hace unos años es claro: lo global es malo, lo global es peligroso, lo global amenaza nuestro estilo de vida milenario… así que, en todos los rincones del mundo se alzan las voces que claman por dividir lo que se ha unido (Cataluña, brexit, incluso parece que los independentistas de California quieren separarse) mientras que otros claman por aislarse de los demás (Trump y su muro, la extrema derecha europea, el muro de Israel).

Todos estos movimientos tienen en común el punto de partida: el miedo a los demás. Te quieres separar porque tienes miedo de que el conjunto amenace tu estilo de vida tradicional, pones muros porque tienes miedo de que la inmigración amenace tu identidad o tu trabajo, etc. No importa que no tenga razón de ser, ni lógica ni sentido, el miedo es así, es irracional. Así que procedemos a intentar desglobalizar, a balcanizar el mundo en defensa de un mundo pasado que se veía como más puro, más independiente, más real y deseable. Pero eso es una mentira.

¿Es el cambio social siempre violento?

November 7th, 2016

conflicto-2Como he dicho numerosas veces, creo que el mundo se encuentra en un punto donde lo conocido pronto pasará a ser cosa del pasado y algo nuevo está surgiendo. Estamos en ese momento en que el futuro mirará hacia atrás y dirá “ese tiempo fue un tiempo de cambio, en el cual se hizo historia”. Igual que nosotros hacemos cuando miramos a periodos como la Revolución Francesa o la caída del Imperio Romano.

Pero, a diferencia del pasado, en esta ocasión no es una situación de crisis de un sistema político concreto (Francia o Roma, por ejemplo), sino del sistema cada vez más globalizado del mundo en su conjunto. Cada sistema siguiendo sus propias lógicas y puntos de ruptura, sin duda, pero todos ellos caminando hacia una creciente deslegitimación de maneras muy diferentes: las primaveras árabes, las crisis políticas de Brasil o Venezuela, el auge de Trump o la victoria del brexit, etc.

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